miércoles. 10.08.2022
Sucesos

El pinchazo que alarmó al Húmedo era de un insecto

Los primeros resultados de los análisis médicos descartan que se tratara de un caso de sumisión química pero la Policía mantiene la investigación abierta y recomienda denunciar ante cualquier sospecha y acudir a un centro médico rápidamente
Lugar en el que se produjeron los hechos. FERNANDO OTERO
Lugar en el que se produjeron los hechos. FERNANDO OTERO

La joven leonesa que denunció ayer por la mañana haber sufrido un pinchazo mientras se encontraba disfrutando de una noche de asueto en el barrio Húmedo de la capital fue objeto del ataque de un insecto, a tenor de los primeros resultados de los análisis que se le practicaron en el Complejo Asistencial Universitario de León, que revelaron la ausencia de cualquier tipo de droga en su organismo y que achacaron a la picadura de un insecto la herida que presentaba en su cuerpo.

Los resultados definitivos no se conocerán hasta éste sábado, pero el avance de la investigación permite determinar con seguridad casi absoluta que no se trató de un ataque de sumisión química, pese a lo cual, el Cuerpo Nacional de Policía mantiene abierta la investigación, aunque ahora en otros términos.

La víctima, una joven de 20 años residente en León, notó un fuerte escozor cuando se encontraba con sus amigas en un pub de la calle La Paloma, por lo que alertó a las 2.30 de la madrugada a la Policía Local, que dio aviso al Cuerpo Nacional de Policía. Inmediatamente se activó el protocolo no escrito que se sigue en estos casos, por el que el primer paso consistió en desplazar a la joven al Hospital de León para que se le practicaran las pruebas oportunas.

Llamó a su padre

La muchacha telefoneó a su padre, que se personó en el lugar de los hechos y la acompañó. Ella presentaba un ligero dolor de cabeza, pero no había perdido la conciencia y descartó haber sido objeto de ningún tipo de ataque sexual.

Una vez que se llevaron a cabo las pruebas correspondientes, se procedió a continuación a la redacción de la denuncia pertinente, sobre la cual se sigue trabajando, por si pudiese haberse producido algún tipo de delito. En principio se descarta, por cuanto los especialistas sostienen que todo apunta al ataque de algún tipo de insecto.

En cualquier caso, las fuerzas policiales están convencidas de que episodios de estas características se van a reiterar en las próximas semanas y advierten a quienes puedan caer en la tentación de hacer bromas o gamberradas con este argumento de que se puede considerar un delito penal llegado el caso. Por ello invitan a no incurrir en este tipo de conductas a los posibles interesados en utilizar agujas o alfileres para crear alarma de forma innecesaria y sembrar miedos.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha elevado a 60 las denuncias que ya analizan las Fuerzas de Seguridad con el objetivo de determinar si se trata de un fenómeno de sumisión química.

Interior ya investiga 60 denuncias

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha elevado a 60 las denuncias que ya analizan las Fuerzas de Seguridad con el objetivo de determinar "qué hay detrás": si se trata de un fenómeno de sumisión química para cometer un delito o si lo que se persigue es crear una "sensación de inseguridad".

Grande-Marlaska garantizó en una entrevista en el programa 'La hora de La 1', de TVE, que los diferentes cuerpos policiales trabajan coordinados para "concretar y comprobar" si esos pinchazos buscan "la inoculación de sustancias tóxicas" para someter a la víctima y cometer un delito, fundamentalmente de carácter sexual.


Pero también para determinar "si hay otra voluntad detrás, como la de intentar trasladar una situación de inseguridad" y, sobre todo, "amedrentar a un colectivo" con un "discurso absolutamente machista de tratar de sacar al 50 % de la población, a las mujeres del espacio público", ha subrayado el titular de Interior. "Estamos trabajando en hacer un estudio individualizado de estos supuestos para determinar a qué obedecen", ha añadido.


El ministro ha instado a las víctimas, "esencialmente mujeres", para que, ante la "mínima creencia de haber sido objeto de un pinchazo, lo denuncien" y vayan a un centro de salud porque "hay tóxicos que son de muy rápida absorción". "Esa conducta ya es delictiva", ha enfatizado Grande-Marlaska al recordar que el pinchazo ya constituiría un delito de lesiones con la circunstancia agravante de género. Después, ha dicho, se podrá determinar si ha habido inoculación con otra finalidad específica y si se puede ampliar la imputación.


El ministro ha recordado que la sumisión química no es algo nuevo, y que las Fuerzas de Seguridad trabajan desde hace "mucho tiempo", con modificaciones legislativas para incrementar la respuesta penal. 

El pinchazo que alarmó al Húmedo era de un insecto