lunes 16/5/22

El lujo de tener espacio disponible

Trasterofácil, al servicio de particulares y empresas gracias al apoyo de Iberaval. Seguridad, servicios y tecnología para adaptarse a las necesidades de cada caso.
Las naves de Trasterofácil están ubicadas en la avenida de Agustinos, y tienen servicios para particulares y empresas.

¿Dónde lo pongo? ¿Estará seguro? ¿Lo tendré disponible? La sociedad actual no sólo demanda tiempo, sino también espacio. Espacio, además, asequible. De una maleta al equipamiento de una oficina; de archivos y documentos al mobiliario de una tienda, de... Lo que sea. El espacio es adaptable. Al menos del que dispone Trasterofácil, la empresa de alquiler de trasteros ubicada en la Avenida de los Agustinos número 37, a apenas tres kilómetros del centro de la capital leonesa y que dispone de un fluido sistema de comunicación vial tanto público como privado.

Trasterofácil, y los servicios que han surgido a su alrededor, son la historia de una empresa leonesa que supo detectar a tiempo las nuevas necesidades de la sociedad. Aquellas que le permitieron reconvertir un negocio tradicional en una (varias, en realidad) apuestas de futuro. No sólo sentó las bases de su negocio sobre una idea innovadora, sino que aprovechó las fórmulas de financiación disponibles para aquellas iniciativas que demostrasen su viabilidad, a través de Iberaval, la Sociedad de Garantía Recíproca que a través de socios institucionales y privados apuesta por aquellos proyectos que merecen una oportunidad. Por eso les ofrecen condiciones de financiación y apoyo preferentes y diferenciadas.

Trasterofácil es una de las tres ramas de actividad en la que se ha dividido la sociedad familiar Jopacrislu, según explica su gerente, Santiago de la Riva. Una sociedad que ha contado con las posibilidades de asesoramiento y financiación con que cuenta Iberaval para lograr financiación para sus proyectos.

La actividad de esta renovada sociedad comienza con el replanteamiento del negocio tradicional de la empresa: «Reinventar la utilidad de las naves propiedad de la familia, que anteriormente se destinaban a la compraventa de cereal».

Ahora acogen tres actividades, desde el alquiler de trasteros de varios tamaños a la guarda custodia de caravanas, o una academia de enseñanza.

De la Riva insiste en la fuerte demanda de espacio de almacenaje, tanto por parte de empresarios como de particulares. Las instalaciones disponen de aparcamiento, ofrecen trasteros desde cuatro metros cuadrados hasta cien metros cuadrados, «con posibilidad de ampliarlos según las demandas de cada cliente».

La instalación cuenta con la última tecnología de seguridad en videovigilancia durante las 24 horas del día, tanto en el interior como en el exterior; y ofrece espacios cubiertos, aislados y acondicionados que permiten el acceso con el vehículo hasta la puerta del departamento. Además, los servicios incluyen la ayuda a carga y descarga, entrada y recogida de mercancía, alquiler y venta de estanterías, acceso fuera del horario comercial, código de entrada personalizado,...

Entre las opciones está recoger y entregar mercancía sin la presencia del cliente, y soluciones para particulares y empresas.

El lujo de tener espacio disponible