sábado. 28.01.2023

María C. no contestó a ninguna de las reiteradas llamadas telefónicas que este periódico realizó en la mañana de ayer para conocer su versión de los hechos.

Hay constancia de que en algunos momentos del día contactó con alguno de sus allegados a través de WhatsApp, el servicio de mensajería gratuito que ofrecen algunos operadores de telefonía móvil. Pero a medida que fue avanzando la jornada, las apariciones públicas decrecieron de forma notable.

En su domicilio de Vilecha, sus familiares (su padre y su hijo) excusaron su presencia en la calle alegando diferentes argumentos a lo largo del día, a pesar de que fueron varias las personas que se interesaron por conversar con ella durante la jornada de ayer.

No obstante, a mediados de diciembre algunas de las presuntas víctimas del caso recibieron mensajes a través de SMS: «Me han descubierto». En otras comunicaciones solicitaba a sus clientes que no facilitasen ningún dato relacionado con el caso y aseguró a buena parte de ellos que les reembolsaría el capital que habían invertido.

Existe, no obstante, una partida relativamente importante de afectados que entregaron su dinero sin ningún tipo de documento acreditativo. No hay nada que dé fe de que se entregasen estas cantidades a cuenta y en alguno de los casos, se trata de personas que habían decidido dedicar los ahorros de toda su vida a esta operación y que ahora tienen serias dudas de que puedan recuperar ese dinero.

«Me han descubierto»