martes. 09.08.2022

La huelga vuelve a planear en agosto sobre el servicio provincial de tratamiento de basuras.

Tres meses después de abortar en el último momento la movilización convocada en plena semana santa por los trabajadores del CTR, se reactiva el conflicto a cuenta de los incumplimientos de las promesas realizadas en primavera por el consorcio provincial de la gestión de residuos de León, Gersul, y por la empresa concesionaria, la UTE Legio VII. Ese es el planteamiento de los trabajadores , en este preludio de la movilización, que va a promover todas las acciones que tiene previstas la próxima semana: primero, reunión con el presidente de Gersul, Santiago Dorado, para conocer las razones por las que no se cumplieron los acuerdos que abortaron la movilización de abril; segundo, si no convencen las causas del retraso de la aplicación de compromisos adquiridos, solicitud de la intervención del servicio de relaciones laborales de la autonomía; y tercero, convocatoria de huelga, en agosto, con la provincia atestada de población por la estacionalidad del periodo de vacaciones.

Esta vez no habrá prórrogas, proclaman desde el comité de representación laboral de los empleados del CTR, que vuelven sobre el papel pisado el abril, con una exigencia de mejora de las condiciones salariales. La retribución que percibe el personal del servicio provincial de recogida de basuras en León no se actualiza desde hace una década.

El avance del descontento de los empleados regresa al cumplirse el plazo de tres meses fijado para la aplicación de las mejoras salariales y laborales que fueron la causa de la protesta. La anterior huelga convocada del servicio de tratamiento de basura en León se diluyó gracias la fuerza negociadora del consorcio provincial de basuras. El final del conflicto fijó un recorrido transversal: el consorcio aceptó demandas sobre el reajuste del canon que le paga a la UTE Legio VII; la empresa concesionaria aceptó repasar la tablas salariales de los 170 empleados del servicio; y los trabajadores decidieron anular la convocatoria de huelga. Así se abortó una cápsula de presión laboral que amenazaba con poner en solfa el servicio de recogida de basuras en la provincia de León en la semana en la que se la población flotante en la provincia leonesa se incrementa de forma exponencial con motivo de las festividades de Semana Santa.

La promoción de aquel acuerdo que ahora los empleados ven en saco roto, salió de la Diputación de León, que ampara administrativamente al consorcio de Gersul, y donde se peleó durante tres días por forzar un acuerdo entre la parte laboral y la empresas que gestiona el CTR, la UTE Legio VII, que grupa en ese cometido a Urbaser y FCC. Fue necesaria la implicación de Gersul, porque la concesionaria del servicio forzó la demanda sobre el ajuste del canon por el tratamiento de la basura y lo vinculó directamente a la cesión a las demandas de ajustes salariales.

La plantilla del servicio provincial de recogida de basuras amenaza con una huelga en...