lunes 23.09.2019

Reformas con inteligencia

Para Mario Amilivia cualquier reforma que se plantee de la Constitución «debe dar una respuesta abierta, inteligente y generosa a los problemas a los que se van a enfrentar las nuevas generaciones en un mundo global y marcado por las nuevas tecnologías». Y una sabia reflexión traída de la mano de Montesquieu: «Las constituciones hay que tocarlas con manos temblorosas». Recordó que la reforma precisa consenso. «En ningún caso sería inteligente romper el pacto constitucional». Lamentó las posturas que desprecian el espíritu de la Transición, la concordia que hizo posible la Carta Magna y rememoró el último discurso de Azaña como presidente de la República: «Nos recordó que todos éramos hijos de un mismo sol y tributarios de un mismo arroyo». El discurso de Amilivia en el día del 40 aniversario cosechó el halago unánime.

Reformas con inteligencia