jueves 22.08.2019
LA VIGILANCIA DE LOS MAYORES

Sólo cuatro inspectores velan por los 53.000 ancianos en residencias

Los inspectores avisan a las residencias cuándo van a hacer las inspecciones «con lo que en los centros se preparan para ello y no preguntan nunca a los trabajadores», denuncia UGT
Sólo cuatro inspectores velan por los 53.000 ancianos en residencias

Cuatro inspectores especializados para las 700 residencias de mayores, con más de 53.000 ancianos. Esta es la denuncia pública que lanzó ayer UGT quien avanzó que en los centros existe «maltrato institucional» por las altas ratios de ancianos por cada gerocultor, la mala organización del trabajo, la escasez de personal y la alta rotación, la poca asistencia personalizada y las escasas inspecciones, a lo que suman los recortes en alimentos o pañales y la falta de recursos.

«Para la administración pública y la inspección pesan más los papeles que las personas», precisa la secretaria provincial del Sector Sociosanitario y Dependencia de UGT, Pilar Fernández González, quien también rechaza que se «vilipendie» a los trabajadores por casos «excepcionales» de maltrato físico o psicológico a los ancianos.

Desde UGT inciden en que, ante la falta de inspectores, estos avisan a las residencias cuándo van a hacer las inspecciones, «con lo que en los centros se preparan para ello y no preguntan nunca a los trabajadores». Fernández González añade que tampoco se hacen inspecciones por la noche, cuando la situación es aún más crítica. Por su parte, la secretaria autonómica de Mujer, Igualdad y Dependencia de UGT, Fonsi Bonafonte Calama, dice: «No hay control ni se supervisa el funcionamiento porque se han hecho concesiones para el negocio de las privadas». Además, Bonafante acusa a la Junta de generar «desigualdad e injusticia» tanto entre los residentes como entre los trabajadores con la creación de los unidades de convivencia a lo que añade que «el cálculo de la Administración para las ratios es engañoso».

Desde UGT reclaman al futuro gobierno de la Junta que se aumente la partida presupuestaria de la Consejería de Familia al menos un 20% para recuperar los recortes de 2011, se implementen las medidas de inspección y los controles reales a las residencias y que se pongan en marcha protocolos actuación para prevenir y erradicar situaciones de discriminación, entre otras medidas.

Sólo cuatro inspectores velan por los 53.000 ancianos en residencias