domingo. 04.12.2022
Los acabados Design y Sport revitalizan la gama del nuevo Beetle.

Emocional… Es lo menos que puede decirse de un coche, el «Escarabajo», que ha puesto a Volkswagen —desde el siglo pasado— en clave de exclusividad estético-reto.

Poco como el «Escarabajo» ha superado modos y modas, tiempos y temporadas, con, además, la paulatina incorporación de tecnologías de última hornada e infinidad de opciones de personalización.

La gama del renovado Beetle ofrece ahora un par de nuevas alternativas mecánicas: el turbodiésel de rampa común 1.6 TDI (105 CV) y el gasolina de inyección directa y turboalimentado1.4 TSI (160 CV) a los que se unirá, en verano, el 2.0 TDI de 140 CV.

También el Beetle mantiene en catálogo las otras dos motorizaciones de gasolina sobradamente conocidas: los TSI de 105 y 200 CV.

En el caso del nuevo gasóleo de 105 CV, se trata de uno de los tetracilíndricos turbodiésel más eficaces que Volkswagen haya introducido últimamente en sus catálogos: apenas 4,5 litros de consumo medio a los cien kilómetros y 119 g/km de emisiones de CO2, lo que tampoco le impide acelera de cero a cien en 11,5 segundos y alcanzar una punta de 180 por hora, que acaban por situarlo entre los motores más equilibrados de su categoría en eficacia/prestaciones y, lo mejor, firmar una autonomía de 1.200 kilómetros sin repostar.

Por lo que se refiere a la nueva implantación de gasolina, el 1.4 TSI de 160 CV, se sitúa como la propuesta intermedia de la gama, con una par de 24,6 metros/kilo entre 1.500 y 4.500 vueltas —elasticidad asegurada—, una aceleración de cero a cien en 8,3 segundos, una punta de 208 por hora y un consumo medio de 6,6 litros por cada centenar de kilómetros; mientras sus emisiones se cifra en los 153 g/km de CO2.

Dos son también los equipamientos que estrena la remodelada gama Beetle: «Design» y «Sport», ambas con un completo equipamiento de serie, en el que destacan las llantas de aleación de 17 pulgadas, el control de estabilidad ESP y la radio con CD y Bluetooth.

Por lo demás, apuntar que la carrocería del recién renovado Beetle ha crecido una quincena de centímetros en longitud (4,27 metros totales), casi nueve en anchura (1,80 metros totales) y rebaja mínimamente la altura del techo, con lo que el Escarabajo actualiza ligeramente su ya histórica silueta —también por el aumento en la anchura de vías—, que ahora ofrece un aspecto singularmente musculado.

En el interior, se renueva el salpicadero por el color y forma de los paneles que lo conforman; bien sea en el mismo tono de la carrocería (Design) o con aspecto «fibra de carbono» (Sport), mientras el maletero alcanza los 905 litros de capacidad.

Junto con estas novedades, también Volkswagen redondea la gama Beetle con el motor 2.0 TDI de 140 CV (32,6 metros/kilo de par), que acelera de cero a cien en 9,4 segundos y homologa un consumo medio de 4,9 litros en el caso del cambio manual de 6 marchas y de 5,4 litros con el cambio automático secuencial DSG también de 6 marchas.

El «Escarabajo» quema motores
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