sábado. 26.11.2022
El último animal de la capea del jueves, un novillo, propinó un tremendo volteo a un vecino de Sahagún, Luis Aparicio, lanzándolo por los aires contra el muro de la plaza de todos. Ante el estupor y la sorpresa de todos los asistentes, Aparicio quedó inconsciente durante un rato, aunque diez minutos después salía por su propio pie sin más que unos moratones y magulladuras. El público asistente trasladó al vecino inconsciente detrás de uno de los burladeros, donde le reanimaron. El tanteador pudo salir de la plaza con normalidad, salvo el gran susto que se llevó por culpa del animal. Ayer se celebró a las siete y media de la tarde el último de los encierros de las fiestas y una nueva capea. La tarde transcurrió entre los clásicos revolcones que muchas veces fueron provocados más por las ganas de agradar de los tanteadores que por el ímpetu de las propias reses. Al cierre de esta edición, no se había repetido ningún problema como el del jueves. Además, por la noche, el grupo L''Avalot representó la obra Dinomaquia, un espectáculo de fuego que recorrió las calles de la villa. Hoy llega la locomotora Mikado a las once de la mañana a la estación de Renfe y, a las seis de la tarde se celebra la corrida de toros de gran cartel. A las doce de la noche habrá traca fin de fiestas y a media hora más tarde, verbena.

Apurando la emoción