jueves 19/5/22
Ganadería

Critican la estricta normativa de la Junta frente a los casos de tuberculosis

Un ganadero al que le sacrificaron sus reses señala que en Galicia y Asturias hay otros baremos
campos
El ganadero Germán Gómez, en su nave donde ya no hay reses de vacuno. CAMPOS

Los ganaderos de la montaña oriental leones critican que siguen sufriendo las consecuencia de los vaciados sanitarios de sus explotaciones, en muchos casos con normativas demasiado estrictas. El ganadero de Burón Germán Gómez incide en esta discriminación respecto a otras autonomías después de que la Junta de Castilla y León le sacrificase 140 reses tras un caso de tuberculina. Gómez señala que, además, la res dio positivo en Madrid, no en su explotación, tras ser trasladada a un matadero con otra docena de reses.

Germán Gómez denuncia que le dicen que han realizado el vaciando sanitario por una normativa europea cuando resulta que esta misma normativa no se aplica en Asturias y Galicia «que son los casos que conozco ya que lo que hacen es aplicar la normativa del 25% de positivas para hacer el vaciado y aquí es el 0% de positivas».

El ganadero recuerda que todo sucedió en noviembre de 2021 cuando al llevar unas reses al matadero en Madrid le comunicaron el positivo en tuberculosis. «Me movilizaron la explotación y me dijeron que iban hacerme un saneamiento con gama interferon para ver el resultado en la explotación y actuar en consecuencia. El 12 de diciembre me dijeron que van a matar todas las vacas cuando la vaca salió positiva en el matadero no en la explotación», relata, para añadir que ninguna de las 140 reses de su explotación dio en ningún momento positivo y que pese a ello fueron sacrificadas.

La PAC, ahora en vilo

Sólo una de sus vacas dio positivo en Madrid, pero tuvo que sacrificar las 140 reses de su ganadería

Germán Gómez concreta que para hacer el vaciado sanitario a un ganadero «se necesita que entre el 20% y el 25% de los animales que componen la explotación den positivo» y que a él le salió una de 157 vacas. Recuerda que, en un principio le movilizaron las 140 reses de Burón para hacer un saneamiento, «que al final no se hizo».

El ganadero señala que otro de los grandes problemas a los que se enfrenta ahora es que puede perder las ayudas de la PAC. Un dinero «necesario para su economía familiar y ganadera». «De matar las vacas el 31 de diciembre de 2021 o en enero ya hay una diferencia para solucionar las ayudas de la PAC, ayuda que puedo perder al carecer de reses. Pero para la Junta lo prioritario era matarme todas las reses antes de acabar el año de cara a las estadísticas, querían salvar el año diciendo que en 2021 no había ninguna explotación positiva con tuberculina», señala.

A todo esto suma que dentro de cuatro meses va a tener problemas para comprar nuevas reses de vacuno, además de que las nuevas vacas van a tardar en producir. «Para reponer necesitas animales que hayan estado en una explotación al menos 60 días y que sean de una explotación histórica, es decir, que lleve varios años sin casos de tuberculosis ni brucelosis. Dónde están esos animales cuando cada comunidad autónoma hace su baremo y su calendario de saneamiento y diagnóstico. Puedes traer un animal saneado de una comunidad y al llegar a Castilla y León te dicen que es positiva al utilizar otra normativa», añade, para preguntarse cuál va a ser la baremación para indemnizarle por el vaciado y el pago del lucro cesante cuando las reses las mató la Junta ni no el ganadero.

Critican la estricta normativa de la Junta frente a los casos de tuberculosis
Comentarios