jueves. 18.08.2022

La Diputación inicia el reparto de agua en los pueblos ante la gravedad de la sequía

Santa Catalina de Somoza es la localidad más afectada y es la receptora de más de la mitad del agua distribuida
                      DANIEL PISABARRO
DANIEL PISABARRO

Cuatro localidades de la provincia de León han tenido que pedir auxilio al área de Infraestructuras y Parque Móvil de la Diputación para abastecer a sus vecinos con agua potable debido a la sequía provocada por la falta de precipitaciones de una primavera excesivamente seca y un verano azotado por las olas de calor. El agua de los manantiales ya no es suficiente en algunos casos para dar de beber a poblaciones que pueden llegar a multiplicarse por diez en los meses estivales y los pueblos sin pozo en zonas azotadas por la sequía acaban dependiendo de la ayuda exterior.

De momento, la institución provincial ha repartido 320.000 litros de agua entre Santa Catalina de Somoza, Rueda del Almirante, San Bartolomé de Rueda y Sotillos de Cea. Solo en el último caso la petición de agua se ha debido a una avería.

Santa Catalina de Somoza es una localidad enclavada en la comarca de la Maragatería y perteneciente al Ayuntamiento de Astorga. Su población normal es de unos 50 habitantes censados, número que se triplica cuando llega el verano. El pueblo sufre un mal endémico con el abastecimiento de agua desde siempre. Es una zona donde los recursos acuíferos no abundan. El pueblo cuenta con un manantial, donde hace algo mas de 50 años se acometieron unas obras para poder abastecer a todos sus habitantes del preciado líquido elemento. El fruto de esas obras sigue funcionando hoy en día, pero ni las necesidades del pueblo ni el número de sus habitantes son los que eran pues, es un municipio en expansión gracias en parte al Camino de Santiago, que aporta una media diaria de 280 peregrinos, y en parte, al turismo rural.

El caudal del manantial no es suficiente para abastecer todas las necesidades del pueblo en estos momentos y la escasez de agua, se suple con el abastecimiento con cisternas aportadas por la Diputación.

«En la Ribera del Esla la gente se ha concienciado de que si quieres tener césped verde tendrá que ser artificial»
AMADOR ALLER
ALCALDE DE GRADEFE

La pedanía no tiene transferidas las competencias referentes al agua al Ayuntamiento de Astorga por lo que es la propia junta vecinal del pueblo la que se encarga de la administración de la misma. Al contar con escasos recursos económicos es el Ayuntamiento de Astorga el que se encarga de costear el importe de las cisternas de agua.

Los vecinos de Santa Catalina están muy concienciados con su uso y han aprendido a convivir racionando en el día a día este preciado elemento.

Elvira, vecina de Santa catalina «en estos momentos somos 11 en la casa, niños incluidos, para ducharnos todos utilizamos, a parte del plato de ducha, un gran barreño. Nos enjabonamos un poco, y un poco nos aclaramos, intentando utilizar el menor agua posible. El agua la cuidamos mucho, mucho, mucho, porque luego esas aguas que quedan de la ducha, la utilizamos para el váter».

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CAMPOS

Eva también es vecina afirma que «el agua, una vez aseados, es, de la bañera al cubo de la fregona, y así se le dan varios usos».

Vicente García Pastor es el presidente de la junta vecinal. Afirma que «llevamos arrastrando este problema un montón de años, hemos solicitado un nuevo pozo y nos lo han aprobado, pero no sabemos cuándo nos lo van a hacer. Va muy despacio. Nos traen todas las semanas de 7 a 8 camiones de agua, 80.000 litros».

Francisco González, vicepresidente de la junta vecinal, remarca que «la nueva obra se realice lo antes posible y con ella se resuelva el problema».

El alcalde de Astorga, Juan José Alonso Perandones, detalla la nueva prospección, ya aprobada en Pleno y espera que, si se encuentra agua, se pueda solucionar el problema.

El diagnóstico
Ha sido una primavera muy seca y atípica y los manantiales han bajado de caudal

Otro de los municipios afectados es Gradefes, en la Ribera del Esla, concretamente en las localidades de San Bartolomé de Rueda y Rueda del Almirante. El alcalde de Gradefes, Amador Aller, afirma que la falta de agua obedece a veces al mal uso de la gente que la utiliza para regar. Señala que el caudal que hay de las fuentes no es excesivo pero explica que «aunque han mercado todas las fuentes con un consumo responsable tendríamos agua».

En cualquier caso, reconoce que «hemos tenido que cerrar el suministro un par de días por la noche» y puntualiza que la gente ya se ha concienciado de que no se puede tener césped verde en la Ribera del Esla. «Si lo quieres verde tendrá que ser artificial», asevera Aller, quien puntualiza que al pueblo de San Bartolomé la sequía le ha afectado de forma importante. Por ello, el regidor considera necesario que se convoquen de nuevo ayudas para este tipo de pueblos de forma que se pudiesen poner en marcha pozos artesanos. «Otros años hubo convocatorias públicas de subvenciones para hacer captaciones de agua», señala el alcalde. Ha sido una primavera muy seca y atípica y los manantiales han bajado de caudal. «Cuando dependes de un manantial de agua no es lo mismo que depender de una captación de un pozo artesano que «le das a la bomba y tienes agua siempre».

En el municipio de Gradefes hay pueblos que cuentan con pozos artesanos como Cifuentes de Rueda, Villanofar,Villacidayo, Valduvieco y San Miguel de Escalada. «Si no fuese por esos pozos no tendría agua ninguno de ellos ya que la población pasa de 50 a 500 vecinos en muchos pueblos», concluye.

La problemática de la falta de suministro en los pueblos se acentúa especialmente en las épocas de sequía y con el aumento de población estacional que se produce en verano, cuando son frecuentes las restricciones como prohibición de regar huertos y jardines.

Información elaborada por José María Campos, Daniel Pisabarro y Maite Rabanillo.

La Diputación inicia el reparto de agua en los pueblos ante la gravedad de la sequía