jueves. 11.08.2022

El Erasmus de la España vaciada becará a 200 universitarios en su primer año

Harán prácticas en pueblos menores de 5.000 habitantes y cobrarán 1.000 euros mensuales

El Gobierno, con la colaboración de las universidades públicas, pondrá en marcha el próximo año un programa de formación con un doble objetivo: conectar a los jóvenes con las zonas más despobladas del país y contribuir a dinamizarlas. Activar la innovación y el emprendimiento en áreas rurales en constante declive económico y demográfico. La experiencia, bautizada como Campus Rural, bien podría denominarse Erasmus de la España vaciada o Erasmus Rural, pues persigue que los universitarios, al tiempo que se forman en sus profesiones, viajen a otras regiones, se integren en estos pueblos, conozcan a sus gentes, sus ventajas y problemas, y descubran el medio rural como un posible lugar de residencia y de oportunidades.

La idea es que los estudiantes de cualquier carrera o máster de las universidades públicas puedan completar su formación académica con prácticas en pueblos de la España rural, preferentemente en riesgo de despoblación, con una duración mínima de tres meses y máxima de cinco.

Los becarios, que vivirán una auténtica experiencia inmersiva, residirían en el pueblo en el que se forman, siempre localidades de menos de 5.000 habitantes, y amplicarán sus conocimientos y competencias en empresas, organizaciones, entidades de todo tipo o instituciones municipales o comarcales. Los proyectos serán aprobados con anterioridad por un comité evaluador formado por representantes del ministerio promotor, el de Transición Ecológica y Reto Demográfico, y de sus colaboradores, el Ministerio de Universidades y las universidades públicas.

El Erasmus Rural podrá cursarse, a partir de 2022, entre el 1 de mayo y el 30 de diciembre, y los becarios recibirán para su manutención 1.000 euros brutos mensuales y el alta en la Seguridad Social. Para llevarlo a la práctica y regularlo, el Ministerio de Transición Ecológica firmará un convenio plurianual con las universidades públicas interesadas en incorporar la iniciativa a su bolsa de prácticas formativas. Cada año, además, actualizará la oferta de plazas y la remuneración de los beneficiarios con idea de que, si la iniciativa es un éxito, becas y dotación vayan al alza.

La primera hornada del programa la conformarán 200 universitarios. Los alumnos solo podrán incorporarse a experiencias formativas ubicadas en localidades de una autonomía distinta a donde está el campus en el que estudian y en ningún caso la labor que desempeñen podrá sustituir a un empleo. Durante la duración de la beca el alumno tendrá un tutor académico (de la universidad) y otro de las prácticas, nombrado por la entidad receptora.

El expediente, determinante No se han desvelado todos los criterios que se utilizarán en la selección, pero se sabe que, evidentemente, el alumno tendrá que tener un perfil académico adecuado para el puesto de aprendizaje y que el elemento determinante para la adjudicación será la bondad del expediente académico.

El máximo de meses de formación que podrá ofertar cada una de las universidades públicas participantes es de 300. Es decir, podrá haber como tope entre 6 y 10 becarios por campus, dependiendo de que sean prácticas de tres o cinco meses. La idea es que el programa se extienda por centros de todo el país.

La puesta en marcha tiene su primera fecha el 30 de octubre, el día límite para que las empresas, entidades o instituciones de enclaves rurales que lo deseen puedan presentar sus propuestas de prácticas a las universidades.

El Erasmus de la España vaciada becará a 200 universitarios en su primer año
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