viernes 23/4/21
Conservación de especies

El Gobierno apela al valor ecológico y cultural del lobo para su protección

Considera de «otros tiempos» que se cace dependiendo si están al Norte o al Sur del Duero
Un biólogo interactua con los animales en el Centro del Lobo Ibérico de Castilla y León. EDUARDO MARGARETO

El Comité Científico del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) ha detallado las evidencias del importante valor ecológico de los grandes carnívoros, y en concreto del lobo, como parte fundamental del funcionamiento de los ecosistemas, así como su «indudable» valor cultural para aconsejar, por unanimidad de todos sus miembros, la inclusión de toda la población de esta especie en el Listado de Especies Silvestres en régimen de Protección Especial.

La decisión de los expertos se tomó el pasado mes de febrero, después de que en octubre de 2019 la Subdirección General de Medio Natural del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico les solicitara que emitieran dictamen científico sobre la petición de la Asociación para la Conservación y Estudio del Lobo ibérico (ASCEL), para que sea incluido el lobo en la categoría de Vulnerable en el Catálogo Español de Especies Amenazadas, o en su defecto, en el Listado de Especies Silvestres en régimen de Protección Especial, en toda su área de distribución, ya que hasta la fecha sólo está incluida la población al sur del Duero.

Aunque la primera petición fue rechazada, por falta de informes científicos que certifiquen su declive poblacional, la segunda fue sobradamente admitida, lo que supone todo un logro para proteger a esta especie, considerada cinegética, por la Junta de Castilla y León al Norte del Duero, por lo que es cazada, y protegida al Sur de la Comunidad.

No es vulnerable

La falta de informes científicos no ha permitido demostrar su declive poblacional

Los expertos, en el informe al que ha tenido acceso este periódico, consideran «inapropiado», referirse en la actualidad a los ejemplares de lobo situados al sur del Duero como una población diferenciada. «Probablemente esto tuviera sentido en el pasado cuando existía una población aislada en Sierra Morena (Gómez-Sánchez et al. 2018)», reza la resolución, que añade que «en la actualidad las poblaciones al sur del Duero son el resultado de una expansión hacia el sur de las poblaciones más septentrionales y aunque no hemos encontrado trabajos que así lo reflejen, es probable la existencia de flujo genético entre los individuos situados al sur y al norte del río Duero».

Esta resolución supone una batalla más para Ascel, en su lucha por proteger al lobo en todo el territorio nacional. Ignacio Martínez, representante de la junta directiva de esta asociación, considera que se ha dado un «giro copernical» en el actual debate sobre esta especie, y que la Junta de Castilla y León «deberá rectificar» el estatus que le da al lobo al Norte de Duero, «si no quiere incurrir en otra ilegalidad».

Su caza, «inaceptable»

«Sí finalmente se incluye en este listado, que seguro que sí dado el dictamen del propio comité del ministerio, no podemos seguir aceptando de ninguna manera el discurso de que una especie protegida puede ser cinegética, como además han demostrado ya varias sentencias judiciales con las cuales se han suspendido los planes comarcales en los que se establecen los cupos de caza cada año».

Ignacio Martínez recuerda que la inclusión de la especie en este catálogo español tiene además una lectura penal, ya que «el propio código contempla apartados específicos para actuar contra los que atentan contra las especies protegidas».

Aunque el responsable de Ascel reconoce que «aun queda mucho recorrido» para la protección real y efectiva de esta especie en todo el territorio, «esto es un punto y a parte que puede suponer el final del proceso judicial emprendido para defender a esta emblemática especie».

El Gobierno apela al valor ecológico y cultural del lobo para su protección
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