martes 31.03.2020

La luz y la calefacción son los únicos gastos de las unidades veterinarias

Los ayuntamientos ceden los locales para los servicios de Agricultura y Ganadería.

La propuesta de la Consejería de agricultura y Ganadería para cerrar cuatro de las dieciséis unidades veterinarias de la provincia no cuenta con el respaldo de ninguno de los alcaldes en cuyos municipios se alojan los cuatro servicios afectados y eso que en tres de los casos (Fabero, Riello y Santa María del Páramo) los alcaldes se presentaron en las candidaturas del Partido Popular. Sólo el regidor de Boñar, el socialista Roberto Álvarez, milita en una formación política diferente.

El alcalde de Fabero, José Ramón Cerezales, presentó su negativa al cierre ante el delegado territorial, Guillermo García, nada másconocer la noticia a través e este periódico. «Sería inviable llevar a Ponferrada todo el valle de Fornela y Ancares», señaló. Además mostró su malestar por no haber recibido notificación oficial alguna sobre esta posibilidad, al igual, dijo, que los trabajadores de la unidad.

Cerezales está dispuesto a que el Ayuntameinto asuma los gastos que origina el servicio a la Consejería de Agricultura y Ganadería, «que son mínimos, porque ocupa un local cedido por el Ayuntamiento». Mantener el servcio «es esencial», opina, y más en «zonas deprimidas, en las que se asientan pequeños ganaderos».

«¿Dónde está el ahorro si los veterinarios van a tener que trasladrse desde Ponferrada?», se pregunta. Los desplazamientos de los ganaderos pueden llegar a los 60 kilometros desde el valle de Fornela a la capital berciana «en una zona de montaña y para gente mayor», concluyó.

De la montaña al Páramo

También zona de Montaña, Riello se encuentra en la misma situación. El alcalde, Manuel Rodríguez, manifiesta su confianza en que la propuesta no se lleve a efecto: «Hemos realizado gestiones ante la consejería y creo que no habrá cierre». Los servicios veterinarios de la Junta ocupan un espacio cedido por el Ayuntamiento en las antiguas escuelas de la localidad y la Administración autonómica asume los gastos de luz y calefacción. Perder a los veterinarios «sería un perjuicio grande» para los vecinos de Murias de Paredes, Valdesamario, Soto y Amío, Carrocera, Los Barrios de Luna y Riello.

«Estoy indignado», manifestaba ayer el alcalde de Santa María del Páramo, Miguel ängel del Egido, ante la posibilidad de perder los servicios de la consejería, no sólo la unidad veterinaria, sino, también la unidad de desarrollo agrario. «Y no es porque sea Santa María del Páramo, sino porque estamos en el centro de la comarca del Páramo» con todo el movimiento que la actividad agropecuaria genera. «Estoy ahora mismo fundamentando con datos un escrito» dirigido al departamento que dirige Silvia Clemente. Según Del Egido, ambas unidades disponen de un importante volumen de trabajo, ya que el Páramo «supone «un 55% de la PAC de La Bañeza».

El refgidor paramés coincide con sus homólogos de Fabero y Riello en señalar que el ahorro para la Junta de Castilla y León «es mínimo». También aquí es el Ayuntamiento el que cede el local a la Administración autonómica «en un régimen que supone que su uso esté afecto a la acticvidad de la Consejería». Si se cumplieran las peores previsiones, el Ayuntamiento solicitará revertir la cesión. Once municipios y 41 pueblos reciben la atención de la unidad veterinaria de Santa María.

La luz y la calefacción son los únicos gastos de las unidades veterinarias