lunes 23/5/22

La mujer de Mario Rivas se inmatriculó una finca cuyos dueños emigraron a Argentina

La parcela fue registrada después de que, presuntamente, Rubén Rivas expulsara a la persona que la tenía arrendada
                      marciano pérez
marciano pérez

Ana Belén González Álvarez, mujer de Mario Rivas, se inamatriculó una parcela —en la calle Pico Alto del barrio de San Miguel de Villablino junto a la vivienda familiar y la cuadra de la familia Rivas López— el 4 de noviembre de 2019. Esta propiedad, que en el catastro histórico aparece a nombre de Manuel González Macías y herederos, constaba de una cuadra con una superficie de 76 metros cuadrados.

Manuel Macías emigró a Argentina a principios del siglo pasado, donde contrajo matrimonio con Francisca Uría, también de San Miguel y propietaria de la citada parcela. El matrimonio nunca regresó a España, con lo que fue el hermano de González Macías quien la administró y arrendó. Cuando éste murió, la finca comenzó a ser gestionada por Antonio Álvarez Rodríguez, que se la arrendó a un vecino de Villablino. Sin embargo, la finca nunca se vendió y fue inmatriculada por la mujer del alcalde y, posteriormente registrada.

Según el certificado del Registro de la Propiedad que obra en poder de Diario de León, la parcela fue inscrita a favor de Ana Belén González Álvarez por título de obra nueva terminada mediante escritura notarial el 27 de octubre de 2020 por la Notaría de Clara Isabel Sánchez Tenajas, en la que ella misma trabaja como administrativa.

Uno de los descendientes de Manuel Macías, Antonio Álvarez Menéndez, explica que la parcela apareció inscrita a nombre de Ana Belén González Álvarez. «Yo hablé con Rubén Rivas y le dije que las cosas no eran así, que en Argentina estaba la heredera, María Elena Rodríguez, y que tenía que llegar a un acuerdo con ella», explica. Subraya, además, que fue a la notaría de Villablino y la notaria le informó de que para revertir la situación tenía que pedir a un juez argentino el documento que demostrara la propiedad. «Al final, pacté un precio con Rubén Rivas», destaca. María Elena Rodríguez vive en la localidad argentina de Chacabuco, en Bahía Blanca, y envió a su familiar, Antonio Álvarez Menéndez, un poder por el que le daba la capacidad de negociar, documento que también tiene Diario de León.

La parcela albergaba una antigua construcción de piedra que en su día tuvo la cubierta de paja y que llevaba décadas derruida y utilizada por algunos vecinos como huerta y almacén de aperos a los cuales Rubén Rivas, presuntamente, desalojó de allí. Actualmente, la finca aparece en el catastro como suelo rústico de uso agrario con una construcción de 95 metros cuadrados destinada a almacén. La superficie total de la parcela asciende a 671 metros cuadrados.

El 27 de abril de 2021, Ana Belén González Álvarez solicita al alcalde, Mario Rivas, licencia de obras para rehabilitación del edificio en ruinas con destino a un almacén con planta baja de 95 metros cuadrados y un porche de 24, «restaurando los muros existentes y la totalidad de la edificación con la construcción de una nueva cubierta». El proyecto dice que se mantendrá la volumetría anterior al derrumbe y se recuperará su apariencia anterior. Aunque el proyecto establece que la construcción se hará respetando la aparicencia y los elementos de mampostería de piedra, las imágenes demuestran que no ha sido así.

El PGOU de Villablino prohíbe que en esta parcela se construya una vivienda, dado el antiguo uso agrario de la construcción que acogía. De hecho, el proyecto recalca que la estructura que aún se está levantando «se destinará al almacenamiento de materiales inocuos y de utensilios para explotación agrícola, así como de pequeño taller personal, con el almacenamiento de herramientas». Además, recoge que la construcción estará compuesta de dos espacios diáfanos y un baño. La superficie construida total será de 119,34 metros cuadrados.

La ausencia de arquitecto municipal por jubilación de la titular motivó que fuera el Servicio de Asistencia a Municipios de la Diputación (SAM), quien informara la solicitud de licencia urbanística, extremo que se realizó tras varias subsanaciones el 28 de octubre de 2021.

Una vez recibido ese informe, el 3 de noviembre de 2021, Mario Rivas, el alcalde, comunica su abstención en el procedimiento por su relación familiar con Ana Belén González, algo que debería haber realizado desde el principio y debido a que el órgano con atribuciones para resolver el expediente es el alcalde. En el expediente consta que Mario Rivas recoge personalmente algunas notificaciones realizadas a su mujer, puesto que su firma aparece en los documentos.

La mujer de Mario Rivas consigue la licencia cinco días después de la abstención, el 8 de noviembre a través de un decreto firmado por la teniente de alcalde, Hermelinda Rodríguez, que resuelve la concesión de la licencia. Sin embargo, antes de la concesión de la licencia, ya habían comenzado las obras. Fotografías en poder de este periódico demuestran que en parte de las fachadas se ha utilizado ladrillo en lugar de mampostería, hecho que contraviene tanto el proyecto presentado como el informe de la licencia. Además, las obras han incrementado el volumen de la edificación.

Finca comprada a CMC

El alcalde de Villablino consta en el Catastro como propietario de al menos tres fincas rústicas en la braña de San Miguel. Se trata de la 297, la 298 y la 306. La 298 fue adquirida por Rivas, según él mismo admitió en un pleno, en el proceso de liquidación de CMC, cuando ya era alcalde, extremo que deja en entredicho su función como regidor. Y es que en el acuerdo al que MSP llegó con la Comisión Vecinal nombrada en 1995 en representación del Ayuntamiento, durante la adquisición de fincas para explotar el Feixolín se determinó que en el término de seis meses a partir de la finalización de la actividad minera de MSP, en el monte de utilidad pública número 278, la referida empresa se obligaba a donar a la Comunidad de Vecinos de San Miguel de Laciana las fincas adquiridas como consecuencia del convenio o que pudiera adquirir MSP a particulares o personas jurídicas y ubicadas en San Miguel de Laciana. La explotación finalizó hace casi diez años por orden judicial y se ha restaurado durante la etapa de Mario Rivas como alcalde.

La MSP adquirió esta finca a los herederos de Francisco Otero Cabrios —según consta en un documento oficial al que ha tenido acceso Diario de León— y pasa a nombre de Mario Rivas durante su mandado como alcalde. Hay que subrayar que Rivas aseguró durante el pleno celebrado el pasado 30 de noviembre que no era alcalde cuando se inició —en el año 2013— el procedimiento de liquidación de la empresa minera. Sin embargo, sí lo era cuando adquirió la finca.

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MARCIANO PÉREZ

La mujer de Mario Rivas se inmatriculó una finca cuyos dueños emigraron a Argentina
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