miércoles. 28.09.2022
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Un oso en el Alto Sil. FOP

Tras más de dos años de trabajo, la Junta de Castilla y León y el Grupo de investigación del oso pardo cantábrico han iniciado el programa de radiomarcaje de ejemplares mediante la primera captura este miércoles en el Alto Sil, en la provincia de León, de una hembra de la especie.

Según ha informado la Consejería de Fomento y Medio Ambiente, durante la anestesia, que transcurrió sin complicaciones y fue monitorizada por el equipo veterinario, se le realizó un examen físico completo y un análisis hematológico, bioquímico y urinario, en campo.

Los resultados constataron que los valores analizados se hallaban dentro de los rangos normales para la especie y edad.

Asimismo, se recogieron muestras biológicas y datos biométricos para futuros estudios sobre la especie.

El programa de radiomarcaje se desarrollará en una primera fase durante los próximos 4 años, y persigue el objetivo de capturar y radiomarcar entre 20 y 30 ejemplares de oso pardo en la Cordillera Cantábrica.

Si bien en una etapa inicial se desarrollará en León en las comarcas de Laciana y Alto Sil, a medio plazo se trabajará en territorios limítrofes de la provincia de León con la comunidad autónoma de Galicia, contando con el apoyo de la Xunta de Galicia, e igualmente se trabajará en la subpoblación oriental de la Cordillera, tanto en el extremo oriental de León, como en la Montaña Palentina, y en la comunidad autónoma de Cantabria.

La Consejería destaca que la ejecución de este programa de radiomarcaje mediante la integración de equipos multidisciplinares y expertos pertenecientes a grupos de investigación y a las administraciones de las comunidades autónomas supone una herramienta clave para la mejora del conocimiento sobre la especie y para hacer frente a los nuevos retos que supone su evolución favorable.

Entre otros objetivos, el plan de captura y radiomarcaje de oso pardo en Castilla y León busca favorecer la coexistencia entre osos y humanos en el paisaje humanizado de la Cordillera, para facilitar la conservación y expansión de la especie.

También aumentar el conocimiento sobre el uso del hábitat y los movimientos de los diferentes tipos de osos (adultos, subadultos, machos, hembras...) a lo largo de los diferentes períodos principales de su ciclo vital, que se traducirá en una mejora en los criterios de gestión del hábitat.

Otras de sus finalidades es la reducción de conflictos entre los osos y seres humanos mediante la mejora del conocimiento en las características de los desplazamientos y ritmos de actividad de los 'osos conflictivos', es decir, de aquellos individuos que más frecuentemente producen daños a propiedades humanas, así como de osos problemáticos, cuyo comportamiento pudiera ser perjudicial para las políticas de conservación de la especie.

Dentro de los distintos equipos materiales de captura, los protocolos aprobados para el desarrollo del plan de captura en Castilla y León establecen que se deberán aplicar sistemas que permitan la selección o discriminación de ejemplares. 

Una osa en el Alto Sil abre el programa de radiomarcaje de la especie
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