viernes 27/11/20

La prensa recogió su apertura en 1860 como un gran acontecimiento

El periódico ‘El Esla’ publicaba el domingo 22 de enero de 1860 una noticia con motivo de la inauguración del segundo alto horno de la ferrería de San Blas, que destacaba que «grande en su pequeñez, y proporcionalmente magnífico era el aspecto que en la tarde del día de ayer presentaban las inmediaciones de la fábrica de hierros situada en San Blas de Sabero».

La noticia detallaba que «una multitud de operarios de ennegrecidos rostros, enarbolando a guisa de bandera las herramientas de sus oficios respectivos, corriendo de aquí para allí, cantando, bailando, prorrumpiendo en entusiastas aclamaciones, en estrepitosos vivas; una música sencilla por lo poco numerosa, militar por la clase de instrumentos que la constituían poblando los aires de variados y armoniosos sonidos, desde los de la majestuosa marcha Real hasta los de la popular y animada jota aragonesa; el gozo que representaban todos los semblantes, la animación, el bullicio, la algazara, la movilidad, todo esto en una tarde apacible propia de la más benigna primavera, entre el estruendo de las salvas, el humo de la pólvora, y la presencia de una porción de personas de todas clases y condiciones que con sus ademanes, con sus gestos manifestaban participar de aquella alegría, de aquel entusiasmo, de aquel frenesí; todo esto, decimos, ofrecía uno de esos espectáculos que difícilmente puede describir la pluma».

El segundo alto horno que en la expresada fábrica se había terminado recientemente la Sociedad Palentina Leonesa, el primero de cuba cilíndrica que se ha encendido en Europa, acababa de arrojar por vez primera de su gigantesca entrada de 50 a 60 quintales de lingote. «Operarios, empleados, hijos del pueblo, forasteros, mujeres, niños, habían venido no con escasa anticipación a presenciar, no una cosa nueva, extraordinaria que debiera excitar una curiosidad estéril; sino una operación importante, de inmensa trascendencia a los ojos de los que cifran en la buena marcha de la fábrica su subsistencia y la de sus familias; de altísimo interés para los que ven en ella una palanca poderosa contribuyendo en grande escala a levantar la industria del país a la altura que está llamada y la que indudablemente llegará un día; porque un país cuyo privilegiado suelo encierra tanta riqueza, tan grandes elementos como la provincia de León, por más que uno y otro año, uno y otro siglo la desconozca o mire con culpable indiferencia, llega una hora en que más ilustrada su inteligencia, comprendiendo mejor su interés verdadero, sale del letargo, sacude su apatía y se lanza con fe en esa vía de desarrollo y progreso que ha de constituir su bienestar e importancia», añadía la noticia.

Un nuevo horno que en el momento de su puesta en marcha el propia redactor de la noticia lo consideraba «indigno» de ocupar un lugar en el Esla, «cuya noble y digna empresa, simpática y universalmente acogida, tanto le recomienda y enaltece», apuntaba.

«Tal fue pues la causa, el origen del entusiasmo y febril agitación en que por un momento se convirtieran la calma y tranquilidad que habitualmente reinan en estos sitios, estallando ruidosa y simultáneamente a la vista del enrojecido líquido que con sus pies de fuego corría a encerrarse en los arenosos moldes en que, a su pesar, se veía aprisionado para perder poco a poco su brillante colorido a medida que desaparecía el calor que le vivificaba», añadía la noticia.

Asimismo, la noticia recogía que «justa era por lo tanto la entusiasta alegría que reinaba en Sabero; porque un suceso semejante por lo que representa, por lo que significa, por las esperanzas que hace concebir, es digno de ser aplaudido y vitoreado por los que tienen en algo la propiedad del país». Un acontecimiento que marca un antes y un después en la zona.

La prensa recogió su apertura en 1860 como un gran acontecimiento