lunes 29/11/21
Al parecer, los carteles se colocaron durante la noche.

Riaño acogió ayer el segundo día de las Jornadas del Caldero organizadas por la plataforma Riaño Vive que ha estado marcadas por la división de opiniones de los riañeses respecto al proyecto de este colectivo de bajar la cota del agua del pantano hasta los 1.080 metros. Los lugares donde estaban los carteles anunciando las jornadas del caldero aparecieron otro carteles donde se podía leer «No arruines el presente por un pasado que no tiene futuro». Estos carteles fueron colocados también en las instalaciones del Ayuntamiento, la sala de usos múltiples, donde se celebran las charlas de estas jornadas del caldero.

El portavoz de la plataforma, Alfonso González, dijo que estos carteles es «como si nos hubieran puesto un esparadrapo en la boca. Incluso han puesto unos carteles en la sala como diciendo que no podemos entrar y eso no está bien». Lamentó que no diesen la cara, ya que «yo pongo los carteles de las Jornadas del Caldero y todo el mundo sabe quién soy. Sin embargo ellos se ocultan». González dijo que no está haciendo daño a nadie, sino planteando un proyecto que propone vaciar parte del pantano con lo que supone esta medida: «Recuperar un valioso pasado y presente ya que estamos hablando de recuperar tierras y carreteras que están bajo las aguas del pantano», manifestó.

La charlas debería haber sido abiertas por el naturista Joaquín Araujo quien iba hablar sobre Riaño en sus sin sentidos y sus significados y no pudo hacerlo por problemas personales que le impidieron trasladarse a Riaño. Así durante la mañana se realizaron diversas proyecciones sobre el viejo Riaño.

Las charlas continuaron por la tarde con Javier Martínez Gil, catedrático de Hidrogeología de la Universidad de Zaragoza quien habló del autoritarismo hidrológico y del Riaño visto desde la nueva cultura del agua. Después, David Gustavo López, ingeniero aeronáutico, dio una charla que tituló La burla de los regadíos de Riaño, en la que abordó todo lo que ha supuesto y supone el gran error del pantano de Riaño en una de las comarcas de la montaña que fue de las más prósperas de España. Epi Migueles, técnico de la FNCA, hizo la presentación del proyecto Riaño cota 1080, puente Pedrosa-Torteros, que plantea la viabilidad de la recuperación de una parte importante de las tierras anegadas por el pantano de Riaño.

Lo que se pretende bajando la cota del embalse de Riaño es recuperar viejas comunicaciones, grandes praderías para el aprovechamiento ganadero y turístico. Hace unas semanas el Pleno del Ayuntamiento de Riaño se pronunció en contra de bajar la cota, ya que ello implica perder parte del IBI que se percibe por el pantano.

La propuesta de bajar la cota del pantano divide a los vecinos