domingo. 25.09.2022
Un ejemplar de oso pardo cantábrico, en una fotografía de archivo. EDUARDO MARGARETO/ICAL
Un ejemplar de oso pardo cantábrico, en una fotografía de archivo. EDUARDO MARGARETO

Un proyecto europeo, denominado Life Osos con futuro (2020-2025), buscará facilitar la adaptación del oso pardo cantábrico al cambio climático con acciones como la plantación y tratamiento de pequeños bosques de árboles y arbustos autóctonos para mejorar la disponibilidad de alimentos para los plantígrados.

Según ha informado este jueves el Gobierno del Principado, que participa en este proyecto dotado con un presupuesto de casi 2,6 millones, las acciones se centrarán en las dos subpoblaciones de oso de la cordillera Cantábrica y se llevarán a cabo en ocho zonas de la Red Natural 2000 de Asturias, León y Palencia.

En el área de la subpoblación cantábrica occidental se desarrollará en los espacios asturianos de Peña Ubiña, Caldoveiro, Montovo-La Mesa, Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias y Somiedo, y en los leoneses de Alto Sil y sierra de los Ancares, mientras que las actuaciones en la subpoblación oriental se ejecutarán en la montaña de Palencia.

Estudios científicos advierten de que el cambio climático afectará a la hibernación, que tenderá a reducirse por el incremento de las temperaturas, y también impactará en la producción de frutos silvestres de los que se alimenta la especie, como el arándano, que ya presentan cosechas irregulares.

Además, advierten los expertos, un mayor movimiento de plantígrados durante el invierno puede generar interacciones con la caza y otras actividades habituales en la montaña.

El proyecto prevé la plantación, en varias fases, de 150.000 árboles y arbustos autóctonos productores de frutos carnosos en 225 pequeños bosquetes que ocuparán 155 hectáreas.

A ellos, se sumarán 25.000 castaños injertados con variedades autóctonas en otros 75 espacios de 55 hectáreas.

También se prevé la restauración de sotos abandonados de castaños, a los que se aplicará un tratamiento para mejorar la producción de fruto y su resiliencia climática.

Para la elección de las zonas se tomará en consideración el impacto del cambio climático y, tanto para esta como para otras actuaciones, se contará con la participación de investigadores de las universidades de Oviedo, Valladolid, Cantabria y Extremadura.

La iniciativa contempla, asimismo, el estudio de la vulnerabilidad al cambio climático de las áreas más delicadas para la conservación de los plantígrados.

La otra gran línea de actuación se centrará en informar a los colectivos que desarrollan actividades en los montes oseros durante el invierno, fundamentalmente relacionadas con la caza y los deportes de montaña.

Para ello se llevará a cabo una campaña de encuentros con más de cien grupos de cazadores y asociaciones de deportes de invierno para explicar los nuevos escenarios ante el cambio climático y concienciar de sus implicaciones sobre la actividad de los osos.

La campaña se acompañará de audiovisuales, folletos explicativos y otros materiales de información, que también se repartirán por establecimientos turísticos de áreas oseras.

La Fundación Oso Pardo se encargará de la coordinación del plan, que aúna socios como la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, y la Fundación Patrimonio Natural de la Junta de Castilla y León. EFE

Un proyecto europeo busca la adaptación del oso pardo al cambio climático
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