domingo. 26.06.2022
RIEGO DE LA VEGA

Vidal compra Gus para crear la tercera fábrica de patatas fritas y aperitivos

El grupo trasladará la producción de Valencia a la planta leonesa el 1 de septiembre
Una empleada manipula la patata ya lavada, en las nuevas instalaciones de Aperitivos Gus.

La venta del 100% de las acciones de la empresa leonesa Aperitivos Gus a la valenciana Papas Vicente Vidal permitirá garantizar el cultivo de patata en el sur de la provincia, así como incrementar la producción de aperitivos en la fábrica y Riego de la Vega y, por lo tanto, sus puestos de trabajo.

Según explicó ayer Agustín García, uno de los tres accionistas de Gus, la operación de venta, cuya cuantía no se ha revelado, se cerró el miércoles y permitirá convertir la planta de aperitivos en la tercera del país en volumen de negocio. Así, de los 45 millones de volumen de negocio del grupo Vicente Vidal, 30 millones corresponderán a la factoría de Riego de la Vega, líder nacional de la marca blanca, tras Ibersnacks, que produce para Mercadona la marca Hacendado.

«Vidal traslada su producción de Valencia a Riego de la Vega el 1 de septiembre, lo que supone para Gus llegar a un mínimo de cien empleados cuando, hasta ahora, llegaba a contratar hasta sesenta personas. Además, la fabricación de Vidal dejará de hacerse con patata francesa para contratarse en esta zona para la campaña del 2012», indicó Miguélez, que estima que el aumento del tubérculo contratado en la zona pase de las 200 hectáreas de esta campaña a las 500, garantizando el cultivo de la patata leonesa «con unos contratos que garantizan el precio al productor. Así garantizamos la parte agrícola y creamos más de 400 puestos de trabajo», aseguró.

Aperitivos GUS, fundada en 1978, sufrió en mayo del 2009 un incendio que destruyó casi por completo sus instalaciones fabriles. Gus continuó atendiendo a sus clientes sacando a otras fábricas la producción y construyendo una nueva factoría en el plazo de un año, en una parcela de 85.000 metros cuadrados de los que 15.000 ocupan sus nuevas instalaciones, en las que se invirtieron 12 millones de euros, de los que 7,2 se obtuvieron gracias a un crédito del Instituto de Crédito Oficial (ICO).

Antes del siniestro que calcinó la antigua fábrica, la empresa llegó a disponer de cien empleados, que trabajaban en tres turnos de ocho horas.

En plena crisis. Miguélez, que continuará en Aperitivos Gus en calidad de asesor, destacó que la venta «se ha producido ante la buena oportunidad que suponía para sus tres socios y en época de crisis económica, que es lo que más destaca de esta operación» de compra-venta empresarial.

Según informaba ayer la Agencia Efe, Gus dispone de la fábrica más moderna del sector, con capacidad para procesar 30.000 toneladas de patatas y almacenar 8.000 toneladas de pata cruda en óptimas condiciones de humedad y temperatura.

Un millón de inversión. Por su parte, la Agencia Ical señalaba que la compradora invertirá un millón de euros en la planta recién adquirida, si bien difería en el número de puestos que se crearán tras la producción: veinte. Agustín Miguélez insistió, sin embargo, que con este número de empleos «no hay ni para empezar» e insistió en que la ampliación de la producción de la planta de Gus supondrá «una importante inversión en una fábrica puntera leonesa, que influirá positivamente en la agricultura. Al final, todo se traduce en el asentamiento de población en la zona», afirmó.

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