lunes 26.08.2019
especies EN PELIGRO

Voluntarios preparan un censo alternativo para el lobo ibérico

Pretenden servir de ayuda para tener un mayor conocimiento sobre el estado de la especie.
Voluntarios preparan un censo alternativo para el lobo ibérico

El lobo encuentra nuevos aliados en su lucha por la supervivencia. El Voluntariado para el Censo del Lobo Ibérico nace con la intención de poder contribuir al mantenimiento y restauración del hábitat de la especie centrando sus esfuerzos especialmente en las zonas más perjudicadas.

Ángel Manuel Sánchez director del voluntariado para el Censo del Lobo Ibérico surgido en 2016 y profesor honorífico del departamento de ciencias de la vida de la Universidad de Alcalá de Henares afirma que los datos del único censo oficial están «sobredimensionados» en la provincia. Sin embargo para el biólogo y consultor Mario Saénz de Buruaga, encargado de realizar el censo oficial de la Junta de Castilla y León, en la zona residen 50 manadas de lobos compuestas por 8 o 10 ejemplares, lo que situaría el número de lobos en torno a los 500, datos que para esta asociación no se corresponden para nada con la realidad.

Para el coordinador de este censo no oficial, las manadas de la zona se componen entorno a 3 o 5 animales. Pero advierte de lo complicado que resulta llevar a cabo un recuento preciso en la provincia, debido a las fronteras con Galicia y Asturias, las cuales producen que las manadas sean contadas en más de una ocasión al pasar de una comunidad autónoma a otra a través de los sistemas montañosos.

Actualmente desde el Censo para el Lobo Ibérico tratan de conseguir más voluntarios leoneses para de esta forma poder recabar más información sobre la situación de la especie de la zona. Durante estos meses de verano sus esfuerzos se están centrando Galicia y Asturias, teniendo una salida formativa para los voluntarios el próximo sábado en Abadín en la provincia de Lugo y varias charlas informativas en ambas comunidades.

Desde la asociación informan que se trata de un proyecto pensado a medio y largo plazo, por lo que cabe preguntarse si en un futuro los datos que obtengan pueden variar asemejándose más a los datos obtenidos de la larga investigación llevada a cabo por Mario Saénz, quien contó con la ayuda de más de 500 agentes forestales en toda la comunidad de Castilla y León el cual se desarrolló a lo largo varios años.

La metodología llevada a cabo por esta asociación se basa en los distintos indicios que dejan las manadas tras su paso, como las rascaduras, las huellas o los rastros de pelo obtenidos en salidas compuestas por biólogos y por personas no profesionales a quienes se forma en charlas y «rutas formativas» antes de las salidas a campo. Estas pruebas posteriormente son volcadas a la red informática donde el resto de voluntarios pueden observar los datos recogidos para su posterior análisis, procedimiento similar al seguido por el consultor en su estudio sobre la especie.

El director del voluntariado cree que la actividad cinegética en Castilla y León tiene mucho poder por lo que no cesará la gestión a través de los cupos comarcales de caza al norte del río Duero, a pesar de los informes presentados a la administración que desacreditan la caza como solución. Estos estudios demuestran que la caza de la especie produce un mayor número de ataques al ganado al desestructurarse las manadas y sus hábitos de caza, «Una manada fuertemente cohesionada y mantenida en el tiempo prefiere presas naturales al ganado doméstico» explica Angel Manuel Sánchez en el estudio ‘Aproximación a la mortalidad no natural’. Por otra parte la asociación denuncia que «los controles poblaciones de lobo se realizan de una forma aleatoria e irracional, sin tener en cuenta la jerarquía de los diferentes individuos en la manada ni su sexo o edad lo que determina una mayor desestructuración de las manadas». Postura contraria a la de Mario Saénz de Buruaga quien se muestra a favor de la gestión de la especie y cree que es importante su control al haber aumentado en más de un 20% la población en la última década. A su vez un informe desarrollado por el Censo voluntario del Lobo Ibérico advierte de que el control poblacional de la especie también ha aumentado desde el 2012 lo que produce que el número de lobos muertos por causas no naturales sea similar al número de lobos nacidos, desmintiendo el aumento de ejemplares de la especie.

La sentencia

Desde hace un año la gestión de la especie se encuentra paralizada por una sentencia del tribunal Superior de Justicia, el cual dio la razón a los grupos ecologistas a pesar de los recursos presentados por la Junta de Castilla y León.

La sentencia anuló el plan de Plan de Aprovechamiento cinegético del lobo previsto de 2016 hasta este año, 2019. En este documento se establecían los cupos comarcales de caza para el control de la especie al norte del río Duero donde reside la gran parte de la población.

La protección de la especie solo está prevista al sur del río donde apenas hay ejemplares, por el Plan de Conservación y Gestión del Lobo en Castilla y León.

Voluntarios preparan un censo alternativo para el lobo ibérico