jueves 26/5/22
undefined
La Dolorosa, en su recorrido por Ponferrada. ANA F. BARREDO

Este año sí. Este año, salvo que la lluvia lo impida, habrá procesiones de Semana Santa en Ponferrada. El recogimiento obligado por la pandemia durante los últimos años quedará atrás y la exaltación de la fe volverá a las calles. La imagen de Nuestra Señora de los Dolores presidirá, como siempre, la primera de las grandes procesiones, organizada por la Real Hermandad Jesús Nazareno. Será mañana. Dice la tradición que si ella sale, saldrán todas; así que en La Dolorosa están puestas las esperanzas de recuperar, por fin, la normalidad. De volver a recorrer el casco antiguo al paso de los nazarenos vestidos de riguroso negro —solo roto por la cuerda y el cordón que sostiene sobre el pecho la medalla —que cargan a hombros la imagen de una Virgen apesadumbrada y triste, una Virgen afligida que bien puede ser concebida como la metáfora de lo pasado en los dos últimos años.


Antes de que Nuestra Señora de los Dolores salga a la calle, atravesando la puerta principal de la Basílica de la Encina de Ponferrada, la junta de gobierno de la cofradía organizadora celebrará la tradicional ‘Promesa solemne’, en la que sus miembros se comprometen, ante la Virgen y ante todos, a cumplir y hacer cumplir los estatutos y reglamentos de la hermandad con mayor peso en la Semana Santa de la capital berciana, ya que de su hacer dependen la mayoría de los actos.
La promesa comenzará a las 21.00 horas y a su término empezará la procesión, que recorrerá las principales calles del casco antiguo. Saldrá de la Encina y pasará por Paraisín, Cruz de Miranda y Jardines para desembocar en la plaza del Ayuntamiento. Seguirá después por la calle del Reloj para retornar al punto de partida en la plaza de la Encina y regresar al atrio de la basílica. Una vez allí, se cantará el Salve Regina.

 
La Dolorosa podrá volver a mirar al cielo pidiendo clemencia con las manos entrelazadas a la altura del pecho en lo que podría ser un rezo perpetuo. Caminará entre sus fieles en una de las jornadas de mayor devoción dentro de la Semana Santa ponferradina. Su dolor será el de todos en vísperas de días más felices, porque a su paso el programa elaborado por las cuatro cofradías de la ciudad no hará más que escribir uno de los primeros capítulos, con permiso del Nazareno Lambrión Chupacandiles, que anunció lo que se venía ya el pasado sábado día 2. Por delante queda todo.


«Dios te salve reina y madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios te salve», dice la Salve Regina que pondrá fin al primer gran acto de la Pasión de Ponferrada, que quedó inaugurada el pasado domingo con el pregón de la catedrática berciana María del Carmen Fariñas.

Al paso de La Dolorosa
Comentarios