Diario de León

Angelita Rebollo busca una terapia para el párkinson

La investigadora leonesa Angelita Rebollo, que se encuentra al frente de un equipo de investigación contra el cáncer de mama en la Sorbonne Universitè, inicia un nuevo proyecto con péptidos penetrantes para intentar una terapia que pueda ser eficaz contra el párkinson..

Angelita Rebollo en la conferencia que ofreció en la Facultad de Ciencas Biológicas y Ambientales. MARCIANO PÉREZ

Angelita Rebollo en la conferencia que ofreció en la Facultad de Ciencas Biológicas y Ambientales. MARCIANO PÉREZ

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ana gaitero | león

Angelita Rebollo (Espina de Tremor) es la creadora de la molécula PEP-10, un péptido penetrante que es la base de un nuevo y esperanzador tratamiento para el cáncer de mama. La descubrió hace cinco años después de más de una década de trabajo en el hospital Pitié Salpêtrière y la Universidad Pierre et Marie Curie, de París, ahora Sorbonne Université, a donde llegó en 2002 tras pasar por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (Csic), donde tiene una plaza de colaboradora, y el Centro Nacional de Biotecnología en España y otras instituciones de investigación en Alemania, Estados Unidos, Francia y Bélgica.

La molécula PEP-10 se encuentra a las puertas de los primeros ensayos clínicos para probar su eficacia, después de haber superado con éxito las pruebas de toxicología. «Los ensayos clínicos van a empezar en unas semanas, ya se ha terminado la toxicología reglamentaria y estamos esperando simplemente el final de la síntesis del producto que se utilizará en clínica para el tratamiento de los pacientes», afirmó la investigadora en una reciente visita a León.

Esta molécula es la esperanza para curar un tipo de cáncer de mama, el triple negativo que, si bien no es el más frecuente, es uno de los más agresivos. La singularidad del mecanismo terapéutico de la molécula PEP-10 es que ataca las células cancerígenas mientras que respeta las que están sanas.

De momento, los péptidos penetrantes «sólo se han probado en cáncer de mama y no sabemos si pueden tener efecto en otro tipo de cáncer», explica esta bióloga que empezó los estudios en Oviedo y los culminó la Facultad de Ciencias Biológicas y Ambientales de la ULE en 1982, donde posteriormente también se doctoró con una tesis dedicada a nuevas cepas mutadas productoras de mayores cantidades de antibióticos.

Para el desarrollo de la investigación de esta nueva terapia contra el cáncer de mama, la investigadora dio un salto en su carrera profesional y creó PEP Therapy, la compañía que se encarga «del desarrollo clínico de esta molécula» y que en las próximas semanas iniciará la fase de ensayos clínicos.

De estos ensayos, si todo va como hasta ahora, resultará una nueva generación de fármacos para combatir el cáncer de mama. «Las cualidades que los convierten en una nueva generación de fármacos es que utilizamos un abordaje diferente a los tratamientos disponibles contra el cáncer de mama hoy día en el mercado», explica Angelita Rebollo.

La investigadora leonesa participó recientemente en el XIV Clico de Actualidad Científica que organizan la Universidad de León y la Fundación Carolina Rodríguez y que prosigue mañana con la conferencia de Ángel Mañanes Pérez titulada Nanobiotecnología: Viaje alucinante .

Angelita Rebollo se muestra cauta sobre los plazos que serán necesarios para probar la efectividad de la molécula PEP-10 sobre el cáncer de mama triple negativo e implantarlo como un tratamiento protocolizado en los servicios de Oncología. «Yo no puedo dar una fecha de cuando llegará a los pacientes, porque los ensayos clínicos son largos y difícil de prever la entrada en el mercado», explica.

Con este trabajo culmina una larga investigación que inició cuando llegó a París. Ahora su equipo ya está enfrascado en un nuevo proyecto con otro péptido penetrante y de interferencia para el tratamiento del párkinson. «El equipo que dirijo está concentrado en el trabajo con este nuevo péptido para demostrar si puede llegar a convertirse en un péptido terapéutico», comenta.

Para la identificación de este péptido, el equipo de Angelita Rebollo ha utilizado la misma estrategia que para el que entra la fase I de ensayos clínicos. «Hemos identificado una interacción proteína-proteína que está desregulada en la enfermedad de Parkinson», explica.

El nuevo péptido ya lo han probado «en células primarias y en mutantes de Drosophila con resultados muy interesantes». Actualmente, el equipo investigador está modificándolo para que pueda atravesar la barrera hematoencefálica y llegar al cerebro que es donde están las células que queremos tratar», explica. Una vez que realicen esta modificación, el siguiente paso será probarlo en modelos animales, que ya tienen preparados.

El párkinson es una enfermedad producida por un proceso neurodegenerativo multisistémico que afecta al sistema nervioso central lo que provoca la aparición de síntomas motores y no motores. Se trata de una enfermedad crónica y afecta de diferente manera a cada persona que la padece, la evolución puede ser muy lenta en algunos pacientes y en otros puede evolucionar más rápidamente.

Sobre la situación de la investigación en España, no ve que hayan cambiado las condiciones desfavorables para la ciencia. «Desgraciadamente todas la informaciones que me llegan de los laboratorios españoles que conozco muestran que nada ha cambiado en el panorama científico español en los últimos años», afirma.

El principal obstáculo a un cambio en positivo para la investigación es «la falta de inversión en I +D». «Sigue siendo el gran problema de la ciencia española», añade. El único camino, asegura, es dedicar más dinero a la investigación. «La forma de mejorar la ciencia es la inversión, que siempre da resultados a largo plazo», señala.

Respecto a la situación de León, apunta que «la reconstrucción del tejido industrial es un buen principio para empezar». Angelita Rebollo inició su carrera de investigadora gracias a las becas que consiguió.

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