sábado. 28.01.2023

Carlos Fontales ha aprendido las técnicas de la cestería de la mano de los mejores maestros. Los hombres y las mujeres que atesoran los últimos rescoldos de una sabiduría «que ha estado en manos de la gente, porque no es una actividad de profesionales aunque también los habido», explica. Entre las personas que ha conocido en este periplo de tres décadas que le han convertido en cestero está Isidoro, de Sardonedo, artesano de referencia en la elaboración del barril de era. «Hace unas piezas maravillosas, pero desgraciadamente desaparecerá cuando él no esté porque no hay dónde aprender». El barril de era, para llevar el agua o el vino a las faenas agrícolas, «tiene una estética muy bonita y encierra una sabiduría especial, que va desde forma de preparar el material, la elaboración de la pieza, el uso del barro y el agua...». Es una técnica monótona y una «pena», asegura Fontales, que no haya dónde aprender a hacer estas piezas en particular ni cestería en general. «La gente mayor tiende a desaparecer y los que nos dedicamos a esto andamos a salto de mata. No hay ningún centro en España donde funcione como una disciplina, ni como artesanía en general ni como cestería en particular», lamenta. La escuela que hubo en Galicia, de la que fue asesor, desapareció. Carlos Fontales clama para que haya centros que devuelvan a la gente la sabiduría y que no se pierda la «enorme riqueza que tiene España». La exposición Más que cestos, una muestra de más de 120 piezas de su colección sobre cestería popular española, ha sido recorrido España, Países Bajos, Polonia, Alemania y Francia. Su labor de registro se puede seguir en https://vimeo.com/user59734231 o en su blog: carlosfontales.blogspot.com,

«El barril de era desaparecerá si no hay dónde aprender»
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