sábado 21/5/22

Los vehículos de combustión siguen siendo mayoría, tanto en el parque de automóviles como en las nuevas matriculaciones, pero la tendencia parece imparable: cada vez se venden menos diésel y gasolina, mientras que los vehículos de motor alternativos mejoran sus datos mes a mes.

Con los datos de marzo en la mano, que facilita Anfac (Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones), las matriculaciones de turismo de combustión han caído un 11,64% (especialmente las de diésel, que descienden un 30,80%), mientras que las de motor alternativo mejoran sus resultados en un 24,38%.

Por su parte, los híbridos enchufables son los que mejores resultados han obtenido (con un crecimiento del 110,45%) y los eléctricos puros cierran marzo con un 110,39% más de matriculaciones. Estos datos hacen que, en lo que va de año, las matriculaciones de combustión caigan más de un 15%, frente a la subida del casi 22% de los alternativos.

Todos aquellos vehículos que necesitan una recarga de sus motores eléctricos tienen una serie de ventajas, tanto a la hora de acceder al centro de las ciudades, como en impuestos y a la hora de dejar estacionados sus vehículos mientras recargan la batería. En la página Electromaps se pueden consultar todos los puntos de recarga que existen, así como el estado de los mismos, el tipo de enchufe o si están en superficie. Según sus datos, hay 25.827 cargadores públicos en España situados en 9.974 puntos distintos. Pero, lo cierto es que la mayoría de los usuarios que optan por comprar un eléctrico decide instalar un punto de recarga en sus hogares, salvo que tengan esta opción en sus oficinas. Y es aquí donde pueden surgir algunas de las principales dudas, sobre todo si se vive en un bloque de pisos y se comparten garajes.

¿Se necesita pedir algún permiso para acometer la obra necesaria para poner este cargador? ¿Puede un único vecino de una urbanización colocar un punto de recarga? Y ¿cómo se conecta con su red para que se le compute el consumo? Dudas resueltas CargaTuCoche, una startup española dedicada a la instalación de puntos de recarga, asegura que hay varias dudas a la hora de instalar un cargador eléctrico en el hogar.

Esta compañía asegura que no es necesario pedir permiso a la comunidad de propietarios del edificio si un vecino quiere contar con un cargador eléctrico en su plaza de garaje. "Solo se precisa la comunicación previa por escrito al presidente y al administrador de la finca", asegura.

Además, cabe señalar que los diferentes planes Moves del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) contemplan la concesión de ayudas y subvenciones para sufragar los gastos de esta instalación. Normalmente son las empresas de instalación, los fabricantes de cargadores e incluso los propios concesionarios de coches los que tramitan estas ayudas.El precio final de esta instalación (otra de las principales dudas que se suelen tener) depende de varios factores. Por ejemplo, la distancia que existe entre la plaza de garaje y el contador de la vivienda o los propios materiales.

Evidentemente, el tipo de cargador por el que se opte y el coste de la mano de obra también hacen que el monto de la factura total sea impredecible. Pero, para hacernos una idea, los cálculos de esta startup aseguran que poner un punto de recarga en el hogar puede suponer un desembolso superior a los 1.000 euros, ayudas ya incluidas. Por eso, desaconseja huir de supuestas gangas: "Si una instalación se ofrece por menos de 700 ?, el consumidor debería estar atento y cerciorarse de que la información es correcta y que se cumplen todas las garantías", asegura la compañía.

Además, esta se recomienda acudir siempre a la empresa instaladora en caso de que se tenga algún problema con la misma. Aunque, reconoce que lo normal es que solo se dediquen a la instalación y no al mantenimiento. Cabe recordar que no todos los cargadores son iguales y que no todos los enchufes sirven para todos los modelos, ya que no existe un formato universal de cargador. Igualmente, existen diferentes tomas de corriente para este tipo de vehículos, aunque según datos de esta startup el 90% de los modelos que circulan en Europa lo hacen con un conector de tipo 2 para cargas en corriente alterna. 

A la hora de elegir habrá que tener en cuenta el tipo de instalación eléctrica que tengamos en casa. Aunque la opción trifásica es más rápida en lo que a la carga del vehículo se refiere, no todos los vehículos la aceptan. En cualquier caso, la mayoría de los cargadores tienen una potencia de 7,4 kW, lo que permite recargar el vehículo en unas 7 u 8 horas.

Cómo instalar un cargador eléctrico en el garaje de casa
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