martes. 05.07.2022
SALUD

Días de dolor y fatiga

Los afectados de fibromialgia se movilizan y presentan miles de firmas para pedir al Ministerio de Trabajo que retire la última guía de valoración de la enfermedad, que devuelve el diagnóstico a los psiquiatras. «Nos sentimos doloridos, cansados y menospreciados», dicen los afectados en León..
FERNANDO OTERO

Los afectados de León critican que la nueva política del Ministerio de Trabajo devuelva a las personas afectadas con fibromialgia y fatiga crónica a la consulta del psiquiatra. Ayer, la asociación de León aprovechó el acto conmemorativo del día de la enfermedad, que se celebra el 12 de mayo, para reclamar al Gobierno que retire la última Guía de actualización en la valoración de fibromialgia, fatiga crónica, sensibilidad múltiple, electrosensibilidad y trastornos somatomorfos, publicada el 18 de enero de 2019 dirigida a los médicos de Atención Primaria de los centros de salud públicos para implementarla en todo el Estado. «Esta guía, que une en sus páginas la fibromialgia, el síndrome de fatiga crónica, la sensibilidad múltiple y la electrosensibilidad con una entidad llamada ‘trastornos somatomorfos’, pertenece, a nuestro entender, a otro grupo de enfermedades, en concreto a las psiquiátricas, y vuelve a poner la fibromialgia y el síndrome de fatiga crónica en el cajón de sastre de etiologías diversas que pueden crear confusión a los profesionales clínicos y, especialmente, a los evaluadores y, seguro, desasosiego a los enfermos».

León forma parte de un movimiento de afectados de todo el país que rechazan la nueva guía, con el apoyo de médicos, investigadores y especialistas que se suman, con la presentación de firmas, a la petición de retirada del documento al considerar que empeora «nuestra situación social y laboral». Coordinado por una coalición que aglutina a 44 asociaciones que representan a 150 entidades con 25.000 pacientes, más de 50 profesionales del ámbito sanitario y social, y la Sociedad Española de Fibromialgia y Síndrome de Fatiga Crónica (Seficac), las protestas han llegado hasta el Instituto Nacional de la Seguridad Social, encargado de la publicación del nuevo documento. «Se enciende otra vez una luz roja que vuelve a poner en alerta y moviliza a enfermos, asociaciones, profesionales, sociedades científicas, para evitar que se cometa una grave equivocación, con la consiguiente injusticia, hacia unas enfermedades que, poco a poco, iban ganando la dignidad y consideración que merecen los enfermos dentro del sistema público sanitario», se lee en el manifiesto que las personas afectadas hicieron público ayer en un acto celebrado en la calle Ancha junto a Botines. Aunque se calcula que hay un 3% de personas afectadas, el 90% mujeres, la mayoría oculta el nombre de una dolencia estigmatizada por la sociedad. «La gente no entiende cuando dices que estás cansada, que tienes dolores, que no puedes moverte. Nada de eso sale en una radiografía ni en un análisis de sangre», asegura la presidenta de la Asociación Leonesa de Afectados de Fibromialgia y Fatiga Crónica (Alefas), Pasión Cadenas.

Dónde está el dolor

El diagnóstico de la fibromialgia llega con el análisis del historial médico del paciente, principalmente con el estudio de los puntos de dolor, que están localizados en zonas estratégicas que se activan cuando se presiona sobre ellos.

Los puntos dolorosos se localizan en la parte alta del músculo trapecio, por encima de ambas clavículas, por encima y de los codos, en la paletilla (escápula), en la nuca, los glúteos, etc. Las molestias empeoran con la ansiedad, el frío, la humedad, el ejercicio excesivo. También se asocia con alteraciones del sistema nervioso vegetativo como dolor de cabeza (jaquecas), alteración del sueño, alteraciones en las reglas, lagrimeo o secreciones nasales abundantes y problemas visuales. «Seguimos sin tener baremos específicos para la valoración de la discapacidad, lo que dificulta el acceso a la protección social y a los servicios sociales, en los procesos de incapacidad laboral, los enfermos somos valorados por tribunales que, durante años, han carecido de guías que les orienten».

Los afectados calculan que más de 2 millones de enfermos están «mal atendidos», con un coste inasumible tanto para la sociedad, los afectados y sus familiares».

Días de dolor y fatiga