martes 26/1/21

La OMS ya investiga el coronavirus sobre el terreno en un Wuhan en cuarentena

Los expertos inician su misión encerrados en un hotel y con dos de ellos sin poder entrar en China al tener anticuerpos
Un trabajador médico en Wuhan. ROMAN PILIPEY
Un trabajador médico en Wuhan. ROMAN PILIPEY

Un año después del estallido del coronavirus, ayer por fin llegaron a Wuhan los expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que intentarán averiguar su origen. La misión no empezó demasiado bien porque dos de sus quince expertos no pudieron volar al dar positivo en anticuerpos precisamente de la covid-19, ya que China exige para entrar que todas las pruebas sean negativas. Con estos dos especialistas varados en Singapur y a la espera de nuevos análisis, los otros trece ya han empezado su investigación. en cuarentena.

Del más de un mes que pasarán en China, las dos primeras semanas son para la cuarentena obligatoria encerrados en una habitación de hotel. Tal y como anunciaron, aprovecharán ese tiempo para mantener entrevistas con sus homólogos chinos por videoconferencia. Cuando terminen, pasarán otras dos semanas en Wuhan visitando centros de investigación, hospitales y el mercado de Huanan, donde se vendían animales salvajes y se sospecha que se originó este nuevo coronavirus, denominado SARS-CoV-2, que ha desatado la peor pandemia en un siglo.

De momento, lo único que se sabe es que parece venir de los murciélagos, pero esos animales no se vendían en la lonja de Huanan y se desconoce en qué otra especie intermedia mutó el coronavirus hasta pasar al ser humano. Aunque los expertos aseguran que tendrán acceso a toda la información, el régimen chino está intentando escabullirse como origen de la pandemia y apunta a que entró en el mercado de Huanan a través de alimentos congelados importados del extranjero, algo que la propia OMS considera poco probable. Para ello, Pekín se basa en los estudios no concluyentes que han hallado anticuerpos en Italia y Estados Unidos antes del estallido en Wuhan. Pero el periódico 'South China Morning Post' ya reveló en su día que los primeros casos de coronavirus en China se detectaron el 17 de noviembre, antes de lo oficialmente reconocido.

La misión llega un año después del estallido en Wuhan y plagada de dudas sobre la transparencia del autoritario régimen de Pekín, que intentó ocultar la epidemia silenciando a los médicos que alertaban sobre ella, como el doctor Li Wenliang. Bajo un clima internacional muy cargado porque el Covid-19 se ha convertido en una cuestión política, el trabajo de los expertos no será nada fácil y estará en todo momento bajo la lupa de la opinión pública.

Además de los trece virólogos, epidemiólogos, médicos y veterinarios de la misión, que proceden de Japón, Catar, Alemania, Vietnam, Rusia, Australia, Dinamarca, Países Bajos, Reino Unido y Estados Unidos, el equipo incluye a técnicos de la OMS y de la Organización Mundial para la Salud Animal (OIE). Conectados por internet, desde el extranjero les ayudarán dos científicos de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO).

"La idea es avanzar en una serie de estudios que hemos diseñado para entender mejor lo que pasó en diciembre. Esos estudios nos ayudarán a retroceder en el tiempo con el fin de identificar zonas geográficas donde el virus pudo haber saltado a la población humana", explica en un vídeo grabado por la OMS el jefe de la misión, el experto en seguridad alimentaria Peter Ben Embarek, quien ya estuvo en China en julio. Rebajando las expectativas, asegura que "puede ser un viaje muy largo antes de obtener un pleno entendimiento de lo que ocurrió. No creo que obtengamos respuestas claras después de esta primera misión. Pero estaremos en el camino, y con suerte, en los próximos meses se completará con expediciones y estudios adicionales que nos lleven lentamente a una comprensión de los orígenes del virus".

La primera muerte Otra mala señal es que la llegada de la misión de la OMS coincide con el agravamiento de los rebrotes en China, que ya se han cobrado su primera vida en ocho meses. Desde el 17 de mayo, el país llevaba sin informar de muertes por el coronavirus, que estaba controlado tras el largo y duro confinamiento de Wuhan. Hasta el miércoles, cuando falleció un enfermo del brote en la provincia de Hebei, que rodea a Pekín y ha hecho saltar las alarmas. Este jueves, las autoridades reportaron 138 casos nuevos; 124 de transmisión local y 14 importados del extranjero. De los contagios locales, 81 fueron detectados en Hebei, donde hay tres ciudades confinadas y más de 500 infectados, y 43 en Heilongjiang, provincia fronteriza con Rusia con más de un centenar. Con los cierres de Shi jiazhuang, capital provincial de Hebei, Xingtai y Langfang, así como de otros pueblos en Heilongjiang, más de 20 millones de personas han sido confinadas para atajar estos brotes.

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