lunes. 08.08.2022
Memoria histórica y represiones

La represión franquista esquilmó el bolsillo de más de 3.000 leoneses

De 75 pesetas a medio millón. «La represión económica del franquismo es la gran desconocida», afirma la investigadora Ana Cristina Rodríguez Guerra, quien ha desvelado en el curso de verano de la ULE sobre memoria histórica y represiones en Cistierna que más de 3.000 personas sufrieron expedientes de incautación de bienes y multas de hasta medio millón de pesetas.
Ana Cristina Rodríguez Guerra presentó los avances de su investigación sobre la represión económica de la dictadura en León. DL
Ana Cristina Rodríguez Guerra presentó los avances de su investigación sobre la represión económica de la dictadura en León. DL

Ana Cristina Rodríguez Guerra, bucea desde hace más de tres años en los expedientes de incautación de bienes de la provincia de León y en otros documentos con los que calibrará el alcance aproximado de la represión económica que llevó a cabo el franquismo en la provincia desde el golpe de Estado del 18 de julio de 1936.

«La represión económica del franquismo es la gran desconocida y en el caso concreto de León fue muy dura», afirma esta investigadora del área de Historia Contemporánea de la Universidad de León y del grupo Hismecon. La destrucción documental y la dispersión de las pruebas dificulta la labor. A la represión económica tampoco se le ha dado la importancia que tiene debido «al impacto brutal de la represión física y a nuestros valores culturales».

En el curso de verano Historia y memoria. Represiones y exilios en la dictadura franquista, que dirige el profesor de la ULE Francisco Javier Rodríguez en Cistierna, la investigadora avanzó algunos detalles. Aparte del número de expedientes de incautación de bienes — unos 1.650 — y las personas a las que afectaron —más de 3.000— llama la atención la variedad de personas a las que el franquismo esquilmó sus bolsillos y el patrimonio.

«He encontrado refugiados de guerra, huidos, topos, maestros, cargos políticos, ciudadanos sin filiación política e incluso falnagistas», explica la historiadora. La o más llamativo es la variedad de personas a las que afectó la incautación de encontrado a todo tipo de personas represaliadas económicamente.

Y no se sabe todo
«La represión económica del franquismo es la gran desconocida y en León fue muy dura»

El caso del empresario Luis González Roldán es emblemático. «Fue uno de los mayores donantes a las suscripciones patrióticas y sin embargo fue acusado de tener capital marxista y le incautan sus bienes». No le valieron avales de gente afín al régimen ni su declaración jurada «en la que llegó a poner que era célibe para demostrar su compromiso moral y ético» con los valores del Movimiento. Hasta 1956 tuvo que litigar para recuperar parte de su patrimonio.

La mayor parte de los expedientes son sanciones que oscilan entre las 100 y las 200 pesetas. Las más bajas fueron de 75 pesetas y las más altas alcanzaron el medio millón de pesetas. Alfredo Nistal, concejal socialista de Astorga, y Eduardo González Calleja pagaron el precio más alto. A 50.000 pesetas ascendió la multa a José Vela Zanetti, cuyo padre, Nicostrato Vela, fue fusilado tras un consejo de guerra.Hay que tener en cuenta que el salario de un maestro o de un secretario de ayuntamiento era de unas 4.000 pesetas al año en aquella época.

Anuncios de prensa para convocar lassuscripcionespatrióticas en León.DL
Anuncios de prensa para convocar las suscripciones patrióticas en León. DL

Al alcalde de León, Miguel Castaño, como a tantas otras personas, le abrieron el expediente de responsabilidades políticas después de ser fusilado el 21 de noviembre de 1936 tras un consejo de guerra. «Hay represaliados económicos directos e indirectos y estos últimos generalmente son las esposas y los hijos», subraya Ana Cristina Rodríguez Guerra.

Además, las suscripciones patrióticas no eran tan voluntarias como las pintaba la prensa de la época. El dirigismo, cuando no la coacción, es la pauta de esta práctica con la que el régimen recaudó dinero para sostener el esfuerzo de la guerra en los primeros años y para sus proyectos de la posguerra.

Dificultades
«Se han destruido muchos documentos y otros están dispersos en diferentes archivos»

La prensa anunciaba las suscripciones patrióticas con grandes titulares y ensalzaba a los suscriptores en notas como la publicada en Diario de León el 20 de octubre de 1936 sobre las aportaciones del secretario del Ayuntamiento de Burón, que ganaba 4.000 pesetas al año y ya había aportado un total de 250 pesetas, además de «en unión de su esposa, la pulsera de pedida y alianzas». A mayores el Ayuntamiento le descontó dos días de sueldo de los meses de agosto y septiembre en el pago de su sueldo. «Otras veces se señala por contribuir poco a la causa», explica la investigadora.

«Las aportaciones se recogían en los ayuntamientos y luego se centralizaban. Había un gran movimiento de dinero», apostilla. Y no se sabe cuánto quedó por el camino en diferentes manos, pero se sospecha que hubo «una gran fuga de capitales». «El historiador Ángel Viñas apunta que una de las grandes beneficiarias fue la familia Franco».

El curso de verano sobre Historia y memoria. Las represiones de la dicaturra franquista continúa hoy en Cistierna con una visita a las fortificaciones de la Guerra Civil en la montaña oriental en la jornada de mañana. Por la tarde, el historiador experto en maquis Secundino Serrano, ofrece la conferencia Represión y contrarrepresión en el franquismo: el maquis. Esta ponencia tendrá lugar, a las 17.30 horas en Sabero, en el Museo de la Siderurgia y Minería de Castilla y León (MSM).

La represión franquista esquilmó el bolsillo de más de 3.000 leoneses
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