jueves. 02.02.2023

Último adiós a Benedicto XVI

Largas colas en la Basílica de San Pedro La reina Sofía, el ministro Félix Bolaños y la embajadora Isabel Celaá acudirán al funeral El obispo de León oficiará una misa mañana
                      Colas de fieles ayer en la basílica de San Pedro para despedir al papa emérito. VATICAN MEDIA
Colas de fieles ayer en la basílica de San Pedro para despedir al papa emérito. VATICAN MEDIA

Hasta dos horas de espera para poder darle un último saludo a Benedicto XVI delante de su cadáver durante unos pocos segundos. Esa es la realidad que están viviendo este lunes los miles de fieles que acuden sin cesar a la basílica de San Pedro para despedirse del papa emérito, fallecido el pasado sábado a los 95 años de edad en el monasterio Mater Ecclesiae, donde vivió desde que renunció al pontificado en 2013. «La cola ha valido la pena. Ver el cuerpo sin vida ha sido una impresión muy fuerte, pero hemos podido vivir este momento histórico», contaba Julián, un joven sevillano, a la salida de la basílica vaticana. El cadáver del papa emérito, que ha sido revestido con los paramentos litúrgicos y se encuentra apoyado sobre varios cojines para que puedan verlo los fieles, estará expuesto hasta este miércoles por la tarde, pues al día siguiente, a las 09.30 horas, se celebrarán los funerales en la plaza de San Pedro. Estarán presididos por Jorge Mario Bergoglio en una ceremonia inédita en la historia contemporánea eclesial, ya que un obispo de Roma enterrará a su antecesor. Aunque las colas, bastante bien organizadas, se han mantenido durante todo el día y se espera que sean varias decenas de miles los fieles que acudan hasta el miércoles a la basílica vaticana, la situación no tiene nada que ver con la realidad que se vivió en 2005, cuando falleció su antecesor en el solio pontificio, Juan Pablo II. Entonces más de dos millones de personas acudieron a su capilla ardiente. El cuerpo de Benedicto XVI fue trasladado de manera privada a las 7 de la mañana desde el monasterio Mater Ecclesiae hasta la basílica de San Pedro, donde estuvo acompañado en las primeras horas por el arzobispo Georg Ganswein, su fiel secretario personal, y por las cuatro Memores Domini, las religiosas del movimiento Comunión y Liberación que le han atendido estos últimos años de vida. Fue Ganswein el que iba recibiendo el pésame de las autoridades eclesiásticas y políticas que acudieron a los primeros momentos de la capilla ardiente. Entre ellas destacaron el presidente de la República italiana, Sergio Mattarella, y la primera ministra, Giorgia Meloni. Ambos participarán en los funerales del próximo jueves, en los que también habrá una representación de las autoridades de Alemania, el país natal de Ratzinger, según la información facilitada hasta ahora por la Santa Sede.

La reina Sofía, el ministro de Presidencia, Félix Bolaños, y la embajadora de España ante la Santa Sede, Isabel Celaá, serán las autoridades españolas que acudirán al funeral, según han confirmado a Europa Press fuentes de Moncloa.

El obispo de León, Luis Angel de las Heras Berzal, oficiará una misa este miércoles, día 4 de enero a las 20.00 horas en la Catedral por el eterno descanso del papa emérito.

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