jueves 1/10/20
Un mundo, una sola salud

«La vacuna contra el coronavirus no es tan fácil de conseguir»

Juan José Badiola (León. 1948) ofrece una charla en León sobre los retos de la salud en un mundo global. Invitado por el Colegio Oficial de Farmacéuticos de León abordará desde el impacto del medio ambiente en la salud, caso del coronavirus chino, a los avances en enfermedades neurodegenerativas gracias a la investigación de las vacas locas. A las 20.00 horas del jueves día 30 en la sala Gordón Ordás de El Albéitar
Juan José Badiola en el Centro Nacional de Encefalopatías Espongiformes. JAVIER CEBOLLADA

Las resistencias a los antibióticos y el impacto del cambio climático y de factores ambientales en la salud son tres de los grandes retos globales de la salud pública en el siglo XXI. Sobre estos desafíos y las nuevas formas de afrontarlos hablará el jueves el científico leonés Juan José Badiola en la conferencia organizada en la sala Gordón Ordás de El Albéitar por el Colegio Oficial de Farmacéuticos de León, que cumple sus 100 años de existencia.

El caso del coronavirus chino con epicentro es un mercado de carne de la ciudad de Wuhan es el prototipo de fenómeno global de salud. El coronavirus supone el salto de un virus de una especie a otra —se cree que el origen se encuentra en los murciélagos o las serpientes— y después cruza las fronteras. «Son como los imperios», apunta el científico.

Esta nueva crisis sanitaria local se ha convertido en global en pocos días. Estados Unidos, Francia, Australia y otros países ya han declarado sus primeros casos. «Vivimos en un escenario complejo y global en el que las personas y mercancías viajan en una noche de un punto a otro del planeta y pueden trasladar un problema de salud», afirma el científico leonés Juan José Badiola.

"Los antibióticos han salvado millones de vidas, pero el abuso nos puede dejar sin su eficacia"

Para dar respuesta a estos nuevos fenómenos globales, se promueve un nuevo enfoque de la salud «con una visión más integrada y colaborativa entre los distintos profesionales». No sólo médicos, veterinarios y farmacéuticos, que se ocupan de la salud humana, animal y de la seguridad alimentaria, sino también otras disciplinas no necesariamente sanitarias, como la estadística y la ecología, están llamadas a involucrarse.

Badiola señala que las drásticas medidas tomadas por China para afrontar el problema del coronavirus, como el confinamiento de 41 millones de personas, es una «forma de demostrar al mundo que puede manejar la crisis después de la mala gestión que realizó con el Sars». Sin embargo, «no es tan fácil conseguir una vacuna. Tienen la cepa identificada, pero hay que fabricarla, realizar pruebas en animales y luego en personas y después demostrar que es segura. No es tan fácil, aunque es verdad que lo más eficaz ante las enfermedades virales es la vacuna», apostilla.

El movimiento One world, one health —un mundo una salud— surge a principios del siglo XXI para dar respuesta a los nuevos desafíos globales de salud púvlica desde las asociaciones mundiales de médicos y veterinarios. La FAO, la OMS y otras organizaciones ya lo han asumido en sus programas. Problemas de salud pública como la seguridad alimentaria, las resistencias antimicrobianas precisan de un enfoque global.

"Hay más de 300 enfermedades que proceden de zoonosis, contagio por animales"

«El uso y abuso de los medicamentos es un problema en la medicina humana, pero también con la medicina animal», subraya. Muchas resistencias en humanos se deben al consumo de carne de animales tratados. «Los antibióticos han salvado millones de vidas, pero si nos quedamos sin su eficacia volvemos a la era pre-Fleming», alerta.

El impacto ambiental es otro desafío que afronta la salud global. El caso del coronavirus es el ejemplo de más actualidad. «Sabemos que tiene un origen animal y que puede venir de murciélagos o serpientes, igual que el Sars venía de las cibetas (un gato silvestre)», explica Badiola.

No es un caso único. Hay más de 300 zoonosis o enfermedades que traspasan las fronteras de las especies. El murciélago también tiene que ver con el ébola, el virus hemorrágico de consecuencias letales que asoló Sierra Leona y otros países africanos. El zica, que produce malformaciones fetales e incluso la muerte, es transmitido por el mosquito tigre.

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El repunte de la tuberculosis en España, en particular en el sur, se debe al manejo de la fauna silvestre. Badiola apunta al acotamiento de terrenos para fauna silvestre y la mezcla con algunos animales domésticos como la cadena de transmisión de esta enfermedad de especies animales a humanas. «Se estima que el 50% de los jabalíes tienen la tuberculosis. En el Reino Unido el problema de la tuberculosis ha vuelto debido a la reintroducción de los tejones», apostilla.

Enfermedades como la peste porcina africana, que se ha erradicado en España después de 25 años de lucha, también tienen un componente económico en un país que, como España, es el primer productor de Europa y el tercer exportador.

El anisakis. una de las causas más de las alergias al pescado, también tiene origen ambiental. «Se ha proliferado porque las grandes flotas pesqueras arrojan las visceras al mar. Hace 20 años era inimaginable», señala.

La implicación ambiental en las enfermedades se ve también en el cáncer. «Hay virus, como son los retrovirus, que son oncogénicos, y se sabe que algunos factores ambientales desencadenan tumores», subraya.

PREVENCIÓN Y AHORRO

Todos estos ejemplos ilustran, según Badiola, la importancia de poner en práctica una estrategia de salud pública «multidisciplinar». En España, la estructura de los centros de salud de Atención Primaria, que además de personal médico y de enfermería, cuenta con efectivos veterinarios y de farmacia, ya responde a esta visión de la salud global desde lo local.

La profesión veterinaria tiene competencias en la seguridad alimentaria de origen animal (carnes, pescados, leche...) mientras que la farmacéutica revisa el agua, las harinas, las harinas, aceites, licores y todo lo relacionado con la pastelería. «Estamos llamados a colaborar», recalca Badiola.

«La vacuna contra el coronavirus no es tan fácil de conseguir»