martes 26/1/21

«El verano dura ahora cinco semanas más que en los 80»

Vuelve el calor.
Juan Pablo Álvarez, delegado de Aemet en Castilla y León. DL
Juan Pablo Álvarez, delegado de Aemet en Castilla y León. DL

La interés por la información meteorológica crece. La tecnología convierte ya en historia el tradicional tópico sobre los fallos en la predicción que hacen los profesionales, con más exactitud y en periodos de tiempo cada vez más largos. Detrás de l análisis de las variables de Castilla y León y León está Juan Pablo Álvarez Alonso, delegado Territorial de Aemet (Agencia Estatal de Meteorología). Para predecir el tiempo ha aprobado las oposiciones a los Cuerpos de Meteorología (Observadores de Meteorología, Diplomados en Meteorología, Meteorólogos del Estado). Ha estado destinado como observador en la Oficina de Defensa de Matacán (Salamanca) y en Zaragoza y como Diplomado y Meteorólogo en puestos de Predicción y Climatología en la Oficina de Defensa de Getafe, en la Delegación de Aemet en Galicia (A Coruña) y en la Delegación en Castilla y León (Valladolid).

—¿Qué hay que saber para hacer una buena predicción del tiempo?

—Conocer la climatología del lugar. También es muy importante conocer las zonas que perturban el flujo atmosférico de tu ámbito de predicción y qué puede ocasionar pequeños fenómenos atmosféricos que suelen ser adversos y poco predecibles.

— ¿Cómo se desarrolla un día normal de trabajo en la Aemet?

—El trabajo en Aemet en la Delegación en Castilla y León es muy variado: predicción, climatología, atención a usuarios, mantenimiento de los equipos de observación, colaboración en proyectos con otros organismos, estudios de situaciones atmosféricas que han creado fenómenos adversos...

—¿Es cierto que el tiempo está loco, como se dice?

—Es un dicho entre personas que se encuentran en el ascensor o en las colas que ahora tenemos que hacer para guardar la distancia. El clima en una región es la envolvente de todos los tiempos atmosféricos que se producen en dicha región. Unos serán normales y próximos a la media pero otros se alejan de esa media y se encuentran en los extremos. Y nuestra zona de latitudes medias, donde suelen entrar en confrontación las masas cálidas y las masas frías, el tiempo es muy variable, pudiendo suceder muy seguidos en el tiempo cronológico dos extremos opuestos de tiempo atmosférico.

—¿Es por el cambio climático?

—Esta pregunta ya está contestada. Cuando se me hace esta pregunta suele ser porque estamos pasando un período de calor, de sequía, de frío, un aguacero que ha dejado inundaciones. En ese momento lo más socorrido es decir: esto se debe al cambio climático. No vivimos, no trabajamos, en el exterior como hace años para darnos cuenta de que estas cosas siempre han ocurrido. Es muy difícil establecer una relación causa-efecto entre el cambio climático y un aguacero torrencial, una ola de calor, una larga sequía o cualquier otro riesgo meteorológico. Es debido a que el tiempo y sus elementos son intrínsecamente variables en el tiempo y en el espacio.

—Agosto frío en rostro ¿siempre ha sido así?

—En Castilla, siempre. Las noches en agosto ya son más largas que en julio y lo normal es que cuando te levantas pronto por la mañana, cuando sale el Sol, las dos primeras horas sean fresquitas seguidas. Luego, si el día es estable y despejado, por un calor asfixiante.

—Ahora las predicciones del tiempo se calculan casi con milimétrica exactitud, antes se decía que fallabas más que el hombre del tiempo. ¿Cómo han cambiado las técnicas?.

—Debido al tipo de ecuaciones que se tienen que resolver, se producen pequeños errores cuando se resuelven de forma numérica con los modelos de predicción. Estos pequeños errores aumentan con el tiempo y es por eso que las predicciones de tipo determinista pierden su validez a partir de unos días. Antes he hablado de una herramienta que mejoró las predicciones desde sus inicios: la predicción numérica. Pero el gran avance fue cuando se tuvo información en tiempo real de lo que estaba sucediendo y esto se consiguió con los satélites y radares meteorológicos. Además, con los primeros se observaban regiones deshabitadas o inaccesibles de las que no se disponía información. Y ambas herramientas aportaban nuevas ideas e información para mejorar los modelos de predicción.

—¿Qué acontecimientos climáticos influyen más en el tiempo que va a hacer en la provincia de

León?

—No hay ‘acontecimientos climáticos’ en el sentido que se está realizando la pregunta. Esa palabra significa algo súbito, repentino; es decir, sucesos que están más asociados con el tiempo atmosférico y por tanto con la variabilidad del tiempo. Desde este punto de vista pongamos por ejemplo el siguiente suceso: una situación de bloqueo que impida el paso de frentes por nuestras latitudes. Daría lugar a pocas precipitaciones y a un mayor número de días despejados. Si este bloqueo persiste daría lugar al comienzo de una sequía.

— Desde que es delegado en Castilla y León ¿cuáles son los cambios que más ha notado en la provincia de León? ¿y en Castilla y León en general?

—Si considero los datos climatológicos que tengo de toda la región, el cambio es perceptible y global: el calentamiento. Esto ha hecho que en Castilla y León, por ejemplo, haya aumentado el número de días que superan los 30 ºC de temperatura máxima. Que la estación de verano se alargue unas cinco semanas más que a comienzos de los años 80.

— Si nada cambia ¿qué nos espera en los próximos diez años?

—Tomando medidas, debido a la propia inercia, el calentamiento seguirá produciéndose. Si nada cambia, si no se toman medias, el calentamiento aumentará con más rapidez.

— ¿Qué actividades han incluido en la predicciones que antes no se hacían?

—Si consideramos las predicciones desde su inicio, pienso que la vigilancia atmosférica con satélites y radares y la emisión de avisos de fenómenos observados es la actividad más importante. Y esto ya se realizó en los años 90 con la creación de los Grupos de Predicción y Vigilancia.

«El verano dura ahora cinco semanas más que en los 80»