Herrera abre en Villafranca la Puerta del Perdón y da pie a la riada peregrina
El titular del Ejecutivo autonómico asegura que antes de presidente de la Junta es peregrino y el obispo de Astorga critica el laicismo en el transcurso de la homilía
Cientos de personas acudieron a la villa del Burbia para pasar como peregrinos por la Puerta del Per
«¡Portones!, alzad los dinteles, que se alcen las antiguas compuertas, va a entrar el Señor». Este párrafo del Salmo 23 y tres golpes efectuados con un pequeño martillo de plata sirvieron para que la Puerta del Perdón de Villafranca del Bierzo se abriese presta a celebrar el nuevo Año Jacobeo. Medio millar de personas abarrotaron la iglesia románica de Santiago para participar en una ceremonia religiosa presidida por el obispo de Astorga, Camilo Lorenzo Iglesias, y que no quisieron perderse el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, y la consejera de Cultura y Turismo, María José Salgueiro, quienes estuvieron acompañados por el alcalde de Villafranca, Agustín García Millán.
Monseñor Lorenzo Iglesias recordó que la tradición ofrece a Villafranca del Bierzo un singular privilegio, el de disfrutar de las gracias jubilares del Año Santo a los peregrinos que no puedan continuar hasta la tumba del Apóstol por haber enfermado o sufrido un accidente durante su caminar. Por su parte, el presidente de la Junta, recordó que se trata «de un acto muy hermoso, cargado de tradición, y de espiritualidad, porque el Camino de Santiago es cultura, pero también es espíritu». Asimismo, destacó que la celebración de la apertura de la Puerta del Perdón supone «una forma muy hermosa de inaugurar formalmente el Año Jacobeo». Juan Vicente Herrera reconoció que era la primera vez que presenciaba la ceremonia, aunque no su primera visita al sencillo templo románico. «Soy peregrino antes que presidente de la Junta, y como tal he acudido muchas veces a esta iglesia de Santiago», dijo Herrera a los periodistas.
Como marca la tradición, después de un primer recibimiento, el obispo de Astorga, acompañado por otros once sacerdotes del arciprestazgo de Villafranca, abandonó el templo portando una cruz procesional para recorrer prácticamente su perímetro hasta llegar a la Puerta del Perdón, donde se produjo la emotiva jaculatoria. La junta directiva de la Cofradía de Nuestra Señora de Las Angustias y Caballeros de Santiago, organizadora del acto, otras cofradías invitadas, autoridades y fieles, lo siguieron al son de la Escola de Gaitas de Villafranca. Una vez abierto el portón desde dentro, los asistentes se agolparon para atravesar su dintel, de tal modo que, ante la avalancha de fieles, las autoridades se vieron obligadas a esperar unos minutos. La recompensa, una vez dentro, fueron los cánticos del Coro de San Valentín, dirigido por Mónica Cerezo con la coordinación de Cristóbal Halffter.
El obispo aprovechó la homilía para animar a que se ofrezca una buena acogida a los peregrinos en este Jacobeo 2010 y aseguró que la Iglesia «no busca más que el bien de todos, que se respete la vida y se evite ese laicismo que se quiere imponer, muchas veces apoyados por leyes que contradicen los derechos del hombre». Dijo que el Jubileo «es un acontecimiento».