Apuntalan el resto del muro para evitar más desplomes sobre las casas del casco viejo
Los operarios municipales empezaron a retirar la tierra de la calle que quedó intransitable
Ayer comenzaron a retirar las 30 toneladas de piedras y tierra que cayeron sobre la travesía.
Una vez pasado el susto de la tarde de Año Nuevo, cuando se vino abajo el muro de contención de tierra sobre la travesía Mirador y el patio de luces y jardines de dos chalés adosados del casco antiguo de Ponferrada, ayer tocaba limpieza de la zona. Los operarios municipales, con los bomberos, comenzaron a desescombrar las aproximadamente treinta toneladas que cayeron sobre la citada calle peatonal y sobre los jardines de las dos viviendas.
La novedad es que, en base a los informes de los técnicos, también se ha tenido que apuntalar parte del resto del muro centenario de mampostería que se vino abajo. Los técnicos han comprobado la existencia de una «grieta central y desplazamiento», por lo que han decidido prevenir antes de que se venga abajo.
La previsión era retirar ayer el máximo de piedras y tierra de la zona, y si no se acababa se posponen las tareas hasta mañana lunes, cuando se espera retomar en la zona la normalidad. Todo si no vuelve a llover fuerte.