Reportaje | m. j. alonso
Mil deportistas bercianos por Haití
Ponferrada se convirtió ayer en sede de una olimpiada a pequeña escala, fundiendo el deporte con la solidaridad para colaborar con la campaña de Unicef
Un grupo de bailarinas escenificando una de sus coreografías, ayer en El Toralín.
Ponferrada se convirtió ayer en sede olímpica con el único objetivo de recoger fondos para Haití y las víctimas del devastador terremoto que ha reducido a escombros la vida de miles y miles de personas. No llegaron hasta el Bierzo grandes figuras del deporte ni tampoco se dieron a ver nombres rimbombantes, fueron los propios bercianos quienes formaron parte de tal hazaña. Grandes y pequeños pusieron su granito de arena haciendo lo que bien sabe hacer. Un total de mil deportistas participaron en las diversas actividades distribuidas por toda la ciudad, desde el pabellón de Flores del Sil hasta la zona deportiva del campus, pasando, como es lógico, por el pabellón municipal de deportes de El Toralín.
La recaudación durante las primeras horas no fue la esperada. Los deportistas colaboraron y lo hicieron bien, pero el público fue un poco más «agarrado» al respecto. De todos modos, los ánimos no tuvieron intención de decaer en ningún momento y, además, todavía queda la marcha de senderismo solidario que se celebrará hoy a partir de las diez de la mañana. Los participantes saldrán del propio pabellón municipal y recorrerán diferentes enclaves de la ciudad hasta para, de nuevo, en El Toralín.
Tal y como aseguró el alcalde, Carlos López Riesco, que acudió al pabellón para hacer un seguimiento de la actividad, se ha tratado de «fundir el deporte con la solidaridad» para conseguir un esfuerzo común. Por el momento, el Ayuntamiento no ha previsto otras actividades con el mismo fin, a la espera de que la canalización del dinero que llega a Haití se normalice.