Asaltan el Ayuntamiento de Carucedo y roban un portátil con la contabilidad
El ordenador se encontraba bajo llave en un armario del despacho de la secretaria y para llegar a él fueron reventadas, de noche, tres puertas de la Casa Consistorial
El consistorio de Carucedo fue ayer miércoles escenario de un extraño suceso. Alguien entró de madrugada, reventó tres puertas (la de la calle y dos interiores de aluminio), el cajón de la mesa y el armario del despacho de la secretaria. Aquí se encontraba bajo llave un ordenador portátil del Ayuntamiento, en el que estaba grabada toda la contabilidad municipal. El portátil, con los datos de los ingresos y gastos, fue lo único que echaron en falta tanto el alcalde, el socialista Clemades Rodríguez, como las dos funcionarias municipales que trabajan en el edificio. No tocaron ni un papel, ni causaron desorden en los archivos, ni destrozos mayores.
En la zona a la que accedió el o los asaltantes había una cadena de música, una televisión, un escáner, impresoras e incluso talones de pagos. No faltó anda. Sólo el citado ordenador. Incluso se dejaron la fuente de alimentación del portátil.
A primera hora de la mañana, justo cuando las dos empleadas municipales se disponían a entrar por la fachada del edificio que da a la Nacional 536, se percataron de que estaba entreabierta la puerta de la calle. Las funcionarias llamaron a la Guardia Civil y allí se presentaron también efectivos de la policía científica, que intentaron conseguir huellas, aunque sin éxito, dado que se cree que el autor o autores llevaba guantes.
Los golpes que le dio el asaltante y la palanca que utilizó (hasta 12 marcas se cuentan en el marco) hicieron saltar la madera de la puerta hasta la fotocopiadora. Tuvieron que hacer ruido en el interior, puesto que hasta rompieron un cristal, doblando la cerradura como una «C». La señora de la limpieza, que vive en frente, dijo no oír nada esa noche. El alcalde cree que quien entró a por el portátil conocía el edificio y «no era un simple caco» que va a robar. «Sabía bien lo que quería; iba a por el ordenador y no era muy experto porque un ladrón no hace los destrozos que hizo en las puertas», señaló Clemades, quien no entiende esta acción.