Reportaje | A. calvo
Ponferrada con faralaes
La lluvia enturbió la feria de abril de la capital berciana, en la que participaron más de un centenar de personas que lucieron y bailaron con sus trajes de sevillana
El más puro sabor andaluz se vivió ayer en las calles y en los bares de la capital berciana que cel
No hubo iluminación de la puerta de entrada al recinto pero Ponferrada vivió ayer en su máximo esplendor la feria de abril. La lluvia fue la única invitada no deseada en un encuentro con sabor muy andaluz en el que cientos de personas lucieron sus mejores trajes con faralaes.
La feria de abril en la capital berciana. Un encuentro un poco descontextualizado si no fuera por el calor que los andaluces y los alumnos de las escuelas de baile de sevillanas dieron a la cita. La comitiva se reunió en la plaza de Fernando Miranda, donde había mucho apasionado del folclore de Andalucía que no iba vestido con el traje típico, ni de campero ni con volantes. Sin embargo, todos dieron al encuentro el sabor que encandila de los rebujitos.
Un carruaje y varios caballos lideraron el pasacalles que concluyó en la plaza del Ayuntamiento, donde una gran carpa hizo las veces de la única caseta del recinto ferial. Allí corrieron los rebujitos, los finos y las manzanillas para completar el ambiente festivo mientras los alumnos y las alumnas de las tres escuelas de baile que participaban en el encuentro demostraban su estilo bailando sevillanas.
El encuentro está organizado por Fasgarón, el Ayuntamiento de Ponferrada, Garvei y tres escuelas de baile, entre las que se encuentra la de la casa de Andalucía. Además, participan en la iniciativa 50 bares de la capital berciana, que han decorado sus locales con los banderines más típicos de la feria de abril. Apoyados por la música y las tapas más andaluzas, como las olivas y los pescaítos fritos, los bares se convirtieron en el mejor tablao flamenco para disfrutar de los bailes y del arte de Andalucía. Los actos festivos continuarán hasta hoy.