Entrevista | María Eugenia Alba Potes | Presidenta de la Asociación Berciana de Agricultores
«La industria falla y con la crisis la gente está volviendo al campo»
María Eugenia Alba Potes acaba de ponerse al frente de una asociación con 300 agricultores.
La agricultura la ha vivido desde niña. Sus padres se dedicaron a ello desde siempre, a la huerta, a las viñas e incluso al cultivo del tabaco, hoy tan denostado. Y ahora en exclusiva a la fruta, especialmente la pera conferencia y la manzana reineta. La nueva presidenta está al frente de 300 agricultores asociados.
-Cuando entrevisté a Raúl Valcarce, el primer presidente de la asociación de agricultores, me dijo que él había quemado cuatro o cinco tractores de tanto uso, ¿Cuántos lleva usted?
-Yo ya llevo dos, aunque uno, muy antiguo, aún lo tengo vivo, y como una hormiga alguna vez hace algo.
-¿Cuál es la situación del campo berciano en este momento?
-Yo le veo futuro al campo del Bierzo, a su agricultura. Por eso estoy aquí, y creo sinceramente que a largo plazo mucha gente va a volver al campo, a trabajar la tierra, a cultivarla. La industria en el Bierzo no es lo que esperábamos y va a tardar mucho en repuntar otra vez.
-Para eso también hacen falta inversiones en modernización.
-¡Hombre, muchas! Aquí estamos constantemente invirtiendo.
-¿La crisis económica actual, está afectando en la agricultura en el sentido de que la gente vuelva al campo?
-Ahora mismo están volviendo por subsistencia, pero pienso que volverán a invertir de manera seria en agricultura, como el que lo hace en otros negocios. Las explotaciones han pasado de padres a hijos y éstos últimos las han abandonado. Hay muchas fincas abandonadas y hay padres que están trabajando hasta los setenta años y hasta los ochenta. Pero estoy convencida de que ahora vamos a volver al campo.
-Entonces, la regeneración del agricultor es por obligación, no por vocación.
-Pues sí. Es un punto de apoyo a otro sueldo. Aquí hay mucha gente que tiene la agricultura como un complemento.
-¿Qué objetivos se marca usted a corto plazo al frente de la asociación de agricultores?
-La asociación tiene que mantener lo que ha conseguido hasta ahora, que ha sido mucho. Se ha empezado de cero en estos dieciocho años y se ha conseguido muchísimo: en los seguros agrarios, en subvenciones antiheladas, en atajar problemas como fue el fuego bacteriano, trabajando codo con codo con la administración. Creo que se ha logrado mucho y ahora como objetivos hay que decir que los sellos de calidad que tenemos debemos de potenciarlos, darle realce y llevarlos incluso fuera de España. Ahora está también pendiente la modernización del ragadío.
-¿Habrá finalmente modernización del regadío?
-Espero que sí y sueño con ello, aunque ya llevamos con esto veinte años. Si ahora no nos apuntamos al carro de la modernización de los regadíos, de verdad que sería un fracaso. Es una oportunidad única. Las condiciones habrá que solventarlas. Son los regantes los que deciden.
-¿Qué necesita ahora mismo la agricultura del Bierzo?
-A parte de la modernización, es necesario atender al precio final de la producción. Tenemos los mismos precios del producto que hace veinte años y sin embargo los fitosanitarios han subido, los abonos han subido, la maquinaria tiene mantenimiento, el gaoil por las nubes y el precio final es el mismo.