La policía intensifica la vigilancia y se retoma la normalidad en el bus búho
Los problemas de seguridad que estaban causando los gamberros, principalmente con las conductoras del servicio, han dejado de existir al desatarse las alarmas
La normalidad ha regresado al servicio nocturno de viajeros del autobús búho, el que los fines de semana traslada a los que salen de juerga entre las diferentes zonas de copas y diversión de Ponferrada. Tras las denuncias efectuadas por algún representante sindical del servicio de transporte urbano -"con agresiones verbales especialmente a conductoras de estos autobuses-" desde el Ayuntamiento se reforzaron las medidas de seguridad y vigilancia, y éstas han dado resultado positivo.
Ayer, el concejal de Transporte de la ciudad, Severino Alonso, destacaba que han estado muy atentos desde su concejalía y también especialmente desde la de Tráfico y Seguridad Ciudadana que lleva su compañero en el consistorio Tino Morán, y que finalmente no se reprodujo «ningún tipo de incidente» durante las noches del largo fin de semana festivo.
El motivo no es otro que han reforzado las medidas de seguridad. Eso sí, de una forma discreta, con la actuación de coches «camuflados» y siguiendo muy de cerca todo lo que podía pasar en el trayecto de este servicio de transportes. Como se sabe, este servicio de autobús está concebido para evitar que los que salen de fiesta y consumen alcohol no se pongan a los mandos de un coche. No sólo para éstos, sino también para los que, sin consumir bebidas alcohólicas, optan por la comodidad y evitar o prevenir posibles accidentes de tráfico durante esas noches de juerga.
El concejal de Transportes explicó que antes de que se produjeran los incidentes denunciados el fin de semana anterior ya tenían vigilancia, pero ahora se ha reforzado: «la hemos intensificado y esperamos que no vuelva a haber ningún incidente», manifestaba el concejal Severino Alonso.
El alcalde de Ponferrada, Carlos López Riesco, al ser preguntado prefirió no concretar ni abundar sobre el dispositivo de vigilancia puesto en marcha para disuadir a posibles gamberros o gente incívica que se sube a este autobús. «Es mejor ser prudente y las concejalías de Transporte y de Policía Municipal han trabajando de forma conjunta para crear mecanismos que eviten problemas», se limitó a decir el primer edil.