Ciuden ensaya en Burgos un almacén para cerrar el ciclo de captura de CO2
En las próximas semanas comienza en Hontomín la campaña sísmica del programa de almacenamiento geológico, en el que se invertirán 3,9 millones
Detalle gráfico de todo el proceso de captura y almacenamiento del co2
En el Bierzo se está construyendo la planta para la captura del gas CO 2 que emiten las centrales térmicas cuando queman carbón, y ahora falta ensayar y avanzar en los procesos de investigación para almacenar bajo tierra ese gas y cerrar todo el ciclo industrial. Con este último propósito y con la previsión de cerrar todo el proceso de innovación y desarrollo, ayer se presentó en Ponferrada y se firmó por parte de la Fundación Ciudad de la Energía (José Ángel Azuara) y el Ayuntamiento burgalés de la Merindad del Río Ubierna (Raúl Martín) un convenio para abrir en montes de Hontomín (en una franja de unos 25 kilómetros) el que será el primer almacén geológico de CO2 de España y que tendrá proyección internacional.
El acuerdo para el desarrollo del programa de almacenamiento geológico del CO 2 se inicia con una campaña de prospecciones sísmicas, cuyo coste está estimado en 3,9 millones de euros. Con este trabajo de campo se logrará obtener una estructura del subsuelo hasta más de 2.000 metros de profundidad, con el único objetivo de resolver técnicamente cualquier riesgo medioambiental, la manipulación del CO 2 dentro de la roca porosa donde se pretende almacenar y, a la vez, poder visualizarlo bajo tierra con sistemas tecnológicos avanzados.
Azuara dijo ayer que la previsión es adjudicar cuanto antes estos trabajos sísmicos y que ya, a lo largo del próximo año y el 2012 completar todo el estudio con la inyección bajo tierra burgalesa del CO 2 capturado de las emisiones las térmicas.
En principio será almacenado a unos 1.600 metros y será a pequeña escala, con la previsión de trasladar todos los resultados y conocimientos para su almacenamiento a gran escala industrial, según explicó el director del programa de geología en los trabajos de campo, Andrés Pérez. Se harán estudios de superficie y bajo tierra con la emisión de gases; se contará con parámetros termométricos y también bioindicadores. Y finalmente, toda esta información sobre la reacción del CO 2 almacenado bajo tierra se podrá visualizar con el proceso sísmico en tres dimensiones. De esta forma, en breve se procederá a realizar un experimento que vendría a ser una especie de tac médico en la tierra, con vibraciones cada 25 metros y con la recogida de todas las señales. La previsión ees obtener conocimientos sobre la rentabilidad de este tipo de almacenamientos. Azuara dijo que saben que son más costosos cuanto más lejos se encuentren del punto de emisión, pero pueden ser rentables.