La Junta otorga la DIA al proyecto del vertedero de residuos no peligrosos en la central térmica de Compostilla II
Las nuevas instalaciones se situarán en terrenos colindantes a los del vertedero actual en los municipios de Cubillos del Sil y Ponferrada
La Dirección General de Prevención Ambiental y Ordenación del Territorio de la Consejería de Medio Ambiente hizo pública la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) sobre el proyecto del vertedero de residuos no peligrosos de la central térmica de Compostilla II, en los términos municipales de Cubillos del Sil y Ponferrada, promovido por Endesa Generación S.A., según publica hoy el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl).
Las nuevas instalaciones se ubicarán en terrenos, propiedad del promotor, colindantes al vertedero actual, pertenecientes a los términos municipales de Cubillos del Sil y Ponferrada. El nuevo vertedero ocupará una franja de terreno libre de estructuras, al oeste del existente, y se apoyará sobre el frente oeste del actual vertedero, una vez perfilado su talud e impermeabilizado según el proyecto de restauración aprobado.
Se compatibilizarán las obras con el vertido en la zona sur, hasta que se habilite el nuevo vaso de vertido en la zona norte. De esta manera, se minimiza la superficie a ocupar y se aprovechan las instalaciones y estructuras de vertido actuales. El nuevo vertedero constará de dos vasos de vertido diferenciados: un vaso norte para los lodos generados en la PAR, con una balsa de lixiviados, y un vaso con dos senos y dos balsas de lixiviados, al sur del anterior, para almacenar por un lado escorias y cenizas, y por otro lado yesos.
Geológicamente se asienta sobre terrenos terciarios formados por conglomerados, arenas y limos, de materiales arcillosos muy impermeables. En algunas zonas aparecen glacis de acumulación cuaternarios como sedimentos de cantos de cuarcita con matriz arcilloso-arenosa, evolucionados hacia terrazas fluviales. En la zona no existen riesgos geológicos o sísmicos de especial importancia, aunque los suelos pueden presentar riesgo de erosión.
En el Estudio de Impacto Ambiental se establece un programa de vigilancia ambiental para todas las fases de desarrollo del proyecto con el fin de verificar la correcta ejecución, el cumplimiento y la eficacia de las medidas de protección y corrección ambiental establecidas en el proyecto y en el Estudio de Impacto Ambiental, así como la correcta valoración de los impactos y la no generación de otros nuevos. Los datos obtenidos se concretarán en varios informes periódicos de recopilación e interpretación, según lo establecido.