Fabero y Vega aprueban los estatutos de la mancomunidad
El futuro ente mancomunado gestionará la depuradora
La imagen muestra un momento de la votación de la Edar.
Los estatutos de la mancomunidad que gestionará la depuradora de Fabero y Vega de Espinareda ya están aprobados. Fue el pasado viernes en una asamblea de concejales de ambos municipios en los que se crearonlas bases para la depuradora de aguas residuales que ya se ha construido en el río Cúa a su paso por Vega de Espinareda.
Los estatutos fueron aprobados con el voto a favor de los concejales del PSOE de ambos ayuntamientos, además de los tres concejales del Partido Popular de Vega de Espinareda, mientras que el único concejal de esta formación en el Ayuntamiento de Fabero se inclinó por la abstención.
También se abstuvieron los concejales del Mass de Fabero y los dos representantes de Izquierda Unida en el consistorio faberense. Los ediles de IU defendieron que la gestión de la depuradora debería encomendarse al Consejo Comarcal de Bierzo y no llevarse a cabo a través de una mancomunidad.
Antes de la aprobación de los estatutos, el orden del día de la asamblea también incluía el debate por una moción presentada por los concejales del Mass en Fabero con motivo de esta depuradora. El partido Movimiento Alternativo Social (Mass) pretendía con su moción incrementar el número de representantes de los ayuntamientos e la futura mancomunidad. La intención era aumentar de dos a tres los representantes, y que éste último fuese nombrado por los grupos políticos de la oposición en Fabero y en Vega. La enmienda fue rechazada con los votos de los concejales del PSOE en ambos consistorios.
El nuevo ente mancomunado tendrá el domicilio en Vega de Espinareda y contará con una presidencia rotatoria de ambos municipios por periodo de años. Por otra parte, se espera que comience a funcionar en cuanto esté constituida legalmente.
La obra de depuración, que se han hecho con cargo a los Fondos Miner, con una inversión total de más de 4.800.00 euros, consta de dos colectores generales, uno para cada municipio y con una estación de aguas residuales construida en los márgenes del río Cua en Vega.