«Me están echando un pulso»
Tarsicio Carballo cumple dos semanas sin comer convencido de que Zapatero y Herrera «están temblando» por su huelga
Carballo y Gallardo, ayer en la sede del PRB.
Tarsicio Carballo está convencido de que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, le están echando un pulso. En huelga de hambre desde hace quince días para reclamar más inversiones y más servicios de las dos administraciones en la comarca, el presidente del Partido del Bierzo, arremetió ayer contra el Gobierno central y el Gobierno autonómico porque en las dos semanas que lleva sin comer, ningún representante de las dos administraciones se haya dirigido a él para darle garantías de que lo que pide -”más dinero para autovías, el tren de alta velocidad, quinientas camas más en el Hospital, delegaciones ministeriales, nuevos órganos judiciales-” se hará realidad. «Es muy fácil echar un pulso desde la opulencia a una persona que lleva quince días sin probar bocado. Pero quienes son capaces de hacer tal barbaridad, no necesitan calificativos y demuestran su catadura humana y política», leyó ayer en una comparecencia ante los medios de comunicación.
A Carballo no le cabe en la cabeza que no le estén tomando en serio. Al contrario. «Están temblando», afirmó, sin dudar de que ha puesto a Herrera y a Zapatero en una situación difícil. «Sobre ellos está cayendo la responsabilidad de que una persona esté 15 días sin comer», añadió.
Acompañado por el secretario general de su partido, Antonio Gallardo, Carballo había recalcado momentos antes que no está buscando ningún protagonismo. Se sacrifica, dijo, por todos los bercianos.
«Si alguien, por casualidad, se le ha pasado por la cabeza que estoy defendiendo algo para mi se equivoca de pe a pa. Este enorme sacrificio, que estoy llevando a cabo con ilusión y con mucha esperanza, lo hago, sólo y exclusivamente para defender a todos los bercianos de los continuos atropellos que tenemos que soportar por parte de los gobiernos español y autonómico». Y antes de volver a su despacho, aseguró que toda la comarca, especialmente los comercios, bares, restaurantes y negocios industriales, saldrán ganando «cuando el Bierzo tenga todos los servicios, con más de tres mil puestos de trabajo».