La Junta da por controlado el fuego bacteriano aunque persisten 36 focos
Durante la campaña se analizaron 1.900 hectáreas y fue preciso arrancar 638 árboles
Fidentino Reyero, Eduardo Fernández y Silvia Franco presentaron el balance de la campaña.
«El fuego bacteriano está controlado, aunque sigue siendo una enfermedad molesta que obliga a arrancar algunos árboles». La Junta de Castilla y León hizo ayer balance de la campaña de este año en el Bierzo en la que ha prospectado 1.900 hectáreas de frutales. El delegado territorial de la Junta, Eduardo Fernández, apuntó que durante los análisis realizados a los árboles frutales y a las plantas ornamentales se detectaron indicios en 101 muestras, que fueron remitidas a un laboratorio salmantino: 36 de ellas dieron positivo.
Como consecuencia de los positivos, se procedió al arranque de 638 árboles, la mayoría de ellos manzanos; también fueron destruidas 1.932 plantas que hospedaban a la bacteria, principalmente piracanta y cotoneaster. En concreto, los técnicos de la Junta arrancaron 369 manzanos, 222 perales y 47 árboles de membrillo. Desde la Junta se considera que los 638 frutales que han perecido este año es «un número pequeño», ya que el balance desde el 2006 al 2009 se cerró con la tala de 190.000 ejemplares.
Durante la campaña, que se desarrolló del 21 de junio al 21 de octubre, «se han prospectado al menos una vez toda la superficie de frutales de pepita de toda la comarca, tanto las plantaciones regulares como las de árboles diseminados», precisó el delegado de la Junta. Los siete equipos técnicos que trabajaron durante cuatro meses en las prospecciones de los frutales del Bierzo analizaron 1.123 hectáreas una vez, en 651 realizaron dos prospecciones, tres en 104 hectáreas, cuatro en 16 hectáreas y cinco prospecciones a diez hectáreas para confirmar o rechazar sin duda alguna la presencia o no de la bacteria.
La mayoría de los focos, en Ponferrada. Las 36 muestras positivas detectadas -”que se corresponden a 30 focos ya que en algunas parcelas se detectaron varias muestras-” durante la campaña de este año son 17 de perales, diez en membrillos, cuatro en manzanos y cinco en plantas ornamentales. Para hacer las detecciones, este año se ha aplicado un test rápido que detecta si existen o no altas concentraciones de la bacteria erwina amylovora, el fuego bacteriano.
Los focos detectados por la Junta de Castilla y León en la comarca berciana se localizan en seis municipios. En Ponferrada se detectaron 16 focos, trece más en el Ayuntamiento de Congosto y cuatro en el de Castropodame. En Cabañas Raras, Cacabelos y Molinaseca se detectó un foco en cada uno de los municipios.
Más de 6,4 millones de euros. Desde que en el 2006, «cuando se consideró que el fuego bacteriano se convertiría en el mayor riesgo para la fruticultura», la Junta de Castilla y León ha destinado a la lucha contra la bacteria erwina amylovora cerca de seis millones y medio de euros, a los que se suman los 600.000 de la campaña actual.
Eduardo Fernández también indicó que para la realización de las prospecciones se han utilizado diez estaciones meteorológicas, para recoger de forma continuada la situación concreta, ya que el contagio de la bacteria precisa de unas condiciones meteorológicas muy acotadas, que se dan principalmente en las tormentas de los meses de verano: una temperatura media superior a los 20 grados de temperatura y una humedad relativa superior al 70%.
Siete equipos técnicos de la Junta han sido los encargados de realizar las actuaciones en la comarca del Bierzo durante estos cuatro últimos meses, revisando principalmente los frutales de pepita y las zonas ajardinadas.