Piden dos años de cárcel a una matrona por el supuesto corte del ano en un parto
La afectada reclama 300.000 euros, pero fiscal y defensa quieren la libre absolución
Imagen de archivo de una intervención quirúgica en un centro sanitario berciano.
Doce años después de sufrir la supuesta sección del esfínter anal durante la práctica de una episiotomía -”corte con bisturí que se practica justo antes del parto cuando hay riesgo de desgarro vaginal-”, el juzgado de lo Penal de Ponferrada ha dejado visto para sentencia el juicio entablado por una vecina de la capital del Bierzo contra la matrona que le atendió en el Hospital Comarcal. La acusación reclama dos años de prisión, cuatro años de inhabilitación profesional y el pago de 301.000 euros por un delito de lesiones por imprudencia, mientras que el fiscal y la defensa solicitaron la absolución de la matrona por entender que no hay pruebas suficientes para afirmar que las graves secuelas que sufrió la denunciante -”que no controla sus esfínteres y está incapacitada para trabajar-” se debieron a una episiotomía mal practicada. Tanto el fiscal como la defensa entienden que la parturienta pudo sufrir durante el alumbramiento el desgarro vaginal que precisamente la episiotomía pretendía evitar y no hay pruebas para condenar a la acusada.
«Me han destrozado la vida. Durante 16 meses, fue un completo infierno», aseguró ante el juez la denunciante, que descontenta con la atención que estaba recibiendo tras el parto, decidió acudir al Hospital Virgen del Camino de Pamplona, un centro de referencia del Servicio Navarro de Salud, donde fue operada en dos ocasiones del esfínter. El fracaso de las dos intervenciones de esfinteroplastia, que sólo paliaron su situación, le llevó a denunciar su caso en los juzgados. Doce años después, la denunciante -”que tenía 25 años en el momento del parto-” tiene reconocida la incapacidad permanente por su incontinencia y todavía sigue un tratamiento psiquiátrico contra la depresión. La acusación aportó informes de los médicos que operaron a la paciente en Pamplona señalando que se había producido una sección de ano, con lesiones en el esfínter interno y externo.
La defensa de la matrona que le practicó la episiotomía insistió en que era el procedimiento adecuado en vista de había riesgo de que el bebe sufriera lesiones durante el parto. La defensa, y el fiscal se sumó a sus tésis, entiende que las secuelas de la denunciante pudieron deberse a un desgarro natural durante el parto de la niña, que finalmente nació sana. La defensa aportó los testimonios de la médico forense, entre otros, para respaldar su versión y poner en duda la validez de los informes de los médicos de Pamplona.