La ampliación del cementerio enfrenta a vecinos de Quintana
La mayoría está de acuerdo pero algunos denuncian la cercanía con fincas urbanas
Uno de los vecinos descontentos junto al cementerio, del que dice está en malas condiciones.
El descanso eterno se ha convertido en un problema para algunos vecinos de Quintana de Fuseros (Igüeña). El Ayuntamiento -”por petición de la junta vecinal-” ha iniciado los trámites pertinentes para la ampliación del cementerio local, lo que ha desencadenado una guerra de posturas entre partidarios y opositores. Los primeros defienden la necesidad «real» de ampliar un camposanto que se queda pequeño. Los segundos se oponen tajantemente por la cercanía del terreno con sus fincas «urbanizables» y apuestan por la construcción de un nuevo cementerio.
José y Antonio García son dos hermanos de Quintana que han presentado escritos de denuncia tanto en el Ayuntamiento de Igüeña con ante Sanidad. Recursos que han sido desestimados, a pesar de que -”aseguran-” «es insalubre» vivir tan cerca de un cementerio. Y lo dice con conocimiento de causa, pues la finca donde se ubica su casa de aperos de labranza, donde pasan buena parte del día, convive desde hace 30 años «con los malos olores que despiden los nichos, ya que están agrietados», añadieron. Afirman que cuando ellos construyeron lo hicieron aceptando la cercanía con el cementerio, pero no imaginaron que años más tarde la solución pasaría por acercarlo todavía más a un finca que -”apuntaron-” es urbana y en la que si quieren construir una casa habitable tendrán que respetar una distancia mínima.
Algo similar le ocurre a otros vecinos colindantes que incluso ya han empezado a habilitar antiguas casas de labranza para hacer vivienda en ellas. «Igüeña, Colinas y Pobladura han sacado sus cementerios fuera del pueblo», afirmó uno de los afectados, preguntándose a un tiempo por qué en su pedanía no se hace lo mismo cuando «lo que sobran son tierras para llevarlo más lejos».
La postura del Ayuntamiento. «No vamos a hacer nada que sea ilegal, cumpliremos con la normativa». De este modo justificó el alcalde de Igüeña, Alider Presa, el proyecto del cementerio. Una obra que -”afirmó-” ha pasado hasta el momento todos los trámites legales y cuenta incluso con una subvención.
Presa defendió la iniciativa afirmando que «de 350 vecinos que tiene Quintana, sólo son dos los que se oponen» y explicó que debido a la concentración parcelaria que se está llevando a cabo en la pedanía, «hacer un cementerio nuevo supone muchas más complicaciones legales que ampliar el que ya existe». Además -”dijo-” «hay una distancia grande con la primera casa realmente habitada» y criticó que estos vecinos, «agotada la vía legal, recurran a otras vías».
Por su parte, el pedáneo de Quintana, Isidro Álvarez, desmintió que las fincas lindantes con el cementerio sean urbanas y aseguró que él mismo tiene una en el lugar.