El juzgado número 5 se duplica hoy para agilizar casos de malos tratos
Una magistrada sustituta asume el puesto a la espera de contar con funcionarios
Campaña contra la violencia de género desarrollada en la plaza del Ayuntamiento de Ponferrada, en di
Tarda el doble de tiempo en señalar una vistas, acumula el doble de expedientes penales, tiene más de mil sentencias civiles por cumplir, y se ha convertido en el cuarto juzgado de Castilla y León con más casos de violencia de género. Así que no es de extrañar que a partir de hoy, el juzgado número cinco de Primera Instancia e Instrucción de Ponferrada -”habilitado para centralizar las denuncias por malos tratos que se producen en todo el partido judicial-” se desdoble con la incorporación de una magistrada sustituta durante al menos un periodo de seis meses.
La jueza Nuria Goyanes tiene previsto hacerse cargo de un juzgado que contará con su propio secretario y dos funcionarios más para tratar de ayudar al juez titular y a los siete trabajadores que lidian a diario con uno de los órganos judiciales más saturados de trabajo de toda la comunidad autónoma, que además de los asuntos civiles y penales propios de su jurisdicción, debe resolver una cuestión tan delicada como los casos de violencia de género, donde una demora en actuar puede tener consecuencias graves.
La magistrada comenzará hoy a trabajar sin que el Decanato de Ponferrada tenga confirmación oficial de la incorporación del secretario y de los dos funcionarios adscritos. Y la tarea que le espera en los próximos seis meses -”prorrogables si así lo considera el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y el Tribunal Superior de Justicia, que recibirán informes mensuales sobre el volumen de trabajo que el juzgado desdoblado resuelva-” no será sencilla. El atasco se extiende a todas las áreas del juzgado, que tarda entre ocho y nueve meses en señalar una vista cuando el resto de juzgados de Ponferrada viene haciéndolo en cuatro o cinco meses, según los datos del juez decano, Óscar Hernáiz.
El segundo objetivo del juzgado desdoblado pasa por hacer cumplir el aluvión de sentencias pendientes de ejecutar; más de 1.200, con más de 700 escritos de abogados sin resolver. En el ámbito penal, la jueza Goyanes tiene ante sí en torno a 350 expedientes abiertos, cuando lo normal es que un juzgado no acumule más allá de 150. Y finalmente, no podrá descuidar los casos de violencia de género, que con 514 en el 2009, último año del que se tienen estadísticas cerradas, se convirtió en el cuarto de Castilla y León.