Los comerciantes de El Rosal creen que el cambio de dueño traerá mejoras
Esperan que la dirección de Doughty Hanson sea más dialogante y acepte propuestas
El centro comercial de Ponferrada cuenta con cerca de 140 establecimientos.
La «noticia bomba» corría ayer por todos los establecimientos del Centro Comercial El Rosal de Ponferrada. Los propietarios y los trabajadores se informaban unos a otros de que el fondo británico Doughty Hanson & Co Real Estate había comprado a Sonae Sierra por 120 millones de euros el complejo ponferradino y el Plaza Éboli, en Madrid.
Los comerciantes están «esperanzados» ante el cambio de propietario después de tres años, desde la apertura del centro en octubre del 2007, en manos de los portugueses de Sonae Sierra. «Hemos vivido en la ley marcial» o «esto ha sido una dictadura», son algunas de las declaraciones de los comerciantes. Los principales problemas con los portugueses eran «que las rentas no se ajustan a las ventas y tampoco a una ciudad como Ponferrada». A esta situación, los propietarios insisten en «la falta de diálogo» y «de negociación» de la gerencia de Sonae Sierra, «que no aceptaba ideas y nuevas propuestas para intentar elevar las ventas y hacer el centro más atractivo». Por este motivo, ven en la entrada de Doughty Hanson & Co Real Estate un balón de oxígeno: «Esperamos más diálogo porque con Sonae Sierra siempre era no, no y no y nosotros siempre sí a todo», comentó uno de los propietarios.
Sin información previa. Una de las cosas que peor ha sentado a los trabajadores y a los empresarios del centro comercial es que nadie les haya informado del cambio de dueños y hayan tenido que enterarse por la prensa. Todos desconocen qué se esconde detrás del «fondo británico de capital de riesgo Doughty Hanson» y muchos ya han comenzado a investigar a través de Internet en manos de quién van a estar ahora.
«El centro seguirá funcionando, o va a mejor o ya cerramos», comentó una de las trabajadoras en El Rosal. Los dueños de los locales abogan por una reducción de los alquileres para poder sortear la crisis y esperan que con Doughty Hanson & Co Real Estate la situación mejore.
De momento, trabajadores y propietarios están a la expectativa de que la dirección les informe sobre el cambio en la gerencia. «Que esto da dinero es seguro, por eso se ha interesado la nueva compañía», insistió otra de las propietarias, que como el resto decidió mantener su anonimato «por miedo a represalias».