Fabero confía al Imserso el centro de discapacitados
El centro de Fabero cuenta con 75 plazas para grandes discapacitados y centro de día.
Ante la falta de resultados en las gestiones realizadas por Cáritas Diocesana de Astorga en la Junta de Castilla y León a fin de conseguir la dotación de plazas concertadas y otro tipo de ayudas para proceder a la apertura del Centro de Grandes Discapacitados de Fabero, el Ayuntamiento de la villa ha recurrido al Imserso, solicitando la involucración de este organismo en la búsqueda de soluciones para la apertura del mismo, después de que Cáritas Diocesana había manifestado su incapacidad para la apertura del centro sin ayudas a la estancia en el mismo.
Según el alcalde de Fabero, Demetrio Alfonso Canedo, parece que las gestiones van camino de fructificar y es bastante posible que «el Imserso solucione lo que no ha querido solucionar la Junta de Castilla y León en tres años», esgrimió el regidor.
Para ello, según Alfonso Canedo, el Centro de Grandes Discapacitados de Fabero puede ser que se convierta en el receptor de las personas que, tras estar internadas en el centro de similares características que existe en San Andrés de Rabanero, necesiten continuar con el régimen de hospitalización, dado que en dicho centro la estancia máxima para las personas con grandes discapacidades es de un año. Además, también podrían recalar en el centro de Fabero, personas en situaciones similares procedentes del resto de España.
La construcción de este inmueble, impulsada por la entonces secretaria de Estado de Asuntos Sociales, Amparo Valcarce, y cuyo coste superó los cuatro millones de euros con cargo, se finalizó hace ya tres años y cuenta con medio centenar de plazas para grandes discapacitados y otras 25 plazas de centro día. Es, en palabras del propio alcalde, uno de los revulsivos en el que Fabero había depositado sus esperanzas de generar actividad y empleos aternativos al sector minero.