EL PARQUE TEMÁTICO DE LA MINERÍA VE LA LUZ | PRESENTACIÓN DE LOS DETALLES TÉCNICOS CON MAQUETA
Fabero transforma el carbón en ocio
La consejera de Cultura y Turismo fija la licitación del parque de la minería en verano por 10 millones de euros
Demetrio Alfonso Canedo, Rosa Urbón y María José Salgueiro junto al arquitecto Félix Jové.
Fabero cerró en 1998 su última mina de interior. Fue la del Grupo Valdeguiza, de Uminsa. Trece años después de aquello, ayer se presentaba en la capitalidad de esta cuenca minera la maqueta y los datos técnicos de un proyecto arquitectónico largamente acariciado para convertir el inactivo Pozo Julia (situado a la entrada del pueblo) en un parque temático de la minería. Se trata de aprovechar y transformar la arqueología industrial minera en ocio, en visitas turísticas que vengan a dar un nuevo aire de reconversión económica a una zona que ha vivido decenas de décadas del monocultivo del carbón.
En este parque temático minero se van invertir 10 millones de euros y la licitación de los trabajos se acometerá antes del verano, según avanzó la consejera de Cultura y Turismo de la Junta, María José Salgueiro, quien quiso trasladarse expresamente a Fabero «para reafirmar el compromiso» suscrito el 3 de julio del 2008 con los sindicatos y la asociación de municipios mineros para impulsar un paquete de 37 proyectos Miner.
A la hora de presentar el proyecto del parque temático de Fabero, el arquitecto que lo firma, Félix Jové, citó una fecha y dijo que esperaba verlo hecho una realidad en dos años desde el inicio de las obras. El alcalde Demetrio Alfonso Canedo no ocultaba su satisfacción por el hecho de que esta iniciativa se ponía en marcha después de muchos años de espera.
En quince hectáreas . El parque temático de la minería de Fabero se asentará sobre unas 15 hectáreas. Lo que ahora mismo se ve del pozo Julia se restaurará. Una gran plaza será el primer punto de recepción de las visitas, se habilitarán unos 2.900 metros cuadrados de galería de interior, lo que permitirá a los visitantes recorrer medio kilómetro a pie. La pretensión es recrear el ambiente de una mina, con sus sonidos, con su temperatura, con sus luces y sombras.
Se podrá bajar en ascensor unos tres metros al subsuelo minero, tal como lo hacían los trabajadores del carbón utilizando el actual castillete. Una vez en la galería se visionarán cuatro tipos de talleres de producción. Así, el visitante verá cómo se arrancaba la antracita del Bierzo a mano. Otro taller recreará el trabajo con el pico neumático. Un tercero será ya con los procedimientos más avanzados, hasta llegar al cuarto en el que se podrá ver una rozadora automática.
En el exterior, a parte de restaurar los inmuebles existentes del viejo Pozo Julia, se construirá un edificio nuevo de 1.500 metros cuadrados, que lo firma el arquitecto Jové, después de ganar este concurso en competencia europea. En su interior se habilitará un salón de actos, lleva tienda y espacios museísticos. Destaca de él, después del recorrido enclaustrado de interior minero, el gran ventanal que da a la sierra de Ancares. Por su puesto, todo el terreno será regenerado. «Esta explotación minera devolverá al paisaje lo que le quitó», resumía el arquitecto, quien señalaba que una iniciativa de este tipo tiene aspiraciones de convertirse en una referencia nacional e internacional. La consejera Salgueiro ensalzó la importancia de «dinamizar» estas cuencas con una mayor proyección turística, máxime cuando Castilla y León recibe 6 millones de visitas.