TESTIMONIOS | los PERITOS
«Puso las manos en la cabeza para protegerse»
En el turno de pruebas periciales, uno de los testimonios recogidos en la sala defendió la posibilidad de que la víctima hubiera intuido el peligro y hubiera tratado de protegerse poniendo las manos en la cabeza: «Tenía restos de pólvora en el dorso de las manos. Puede que las tuviera cerca de la nuca en el momento del tiro».