la sentencia del crimen de las ventas | el único imp utado vivo
La Audiencia condena a 12 años de cárcel al asesino del taxista de Ponferrada
Estima para Pedro Rozas, que debe indemnizar a los padres, las atenuantes de «confesión y miedo»
Imagen tomada en Ponferrada de Pedro Rozas, el día que fue conducido para declarar ante el juez.
El asesinato en agosto del 2008 en Las Ventas de Albares del taxista de Ponferrada de 34 años, José Miguel Alves Merayo, tiene ya un precio judicial. La sección tercera de la Audiencia Provincial de León acaba de condenar al único autor vivo de lo sucedido -a Pedro Rozas Álvarez- a la pena de diez años de prisión por el delito de «asesinato», con el agravante de alevosía, y a otros dos años más de cárcel por otro delito de «robo con intimidación», agravado por el uso de arma.
Pedro Rozas también deberá indemnizar conjuntamente a los padres del fallecido con 150.000 euros por la muerte a tiros del taxista, y otros 450 euros por daños materiales en el vehículo con el que trabajaba el agredido. Además, a Rozas le imponen otra pena de cuatro meses de multa con cuota diaria de seis euros como autor de un delito de uso de vehículo en grado de tentativa. De igual forma, deberá pagar tres cuartos de las costas procesales, incluidas las ocasionadas por la acusación particular.
Como se recordará, como autor material de este suceso, que despertó la alarma social en toda la provincia, estaba imputado también Florencio Domínguez García, de 49 años, que falleció de un infarto en la prisión de Mansilla de las Mulas en diciembre del 2008.
En el juicio celebrado en la Audiencia los días 14 y 15 de marzo pasado contra el único imputado vivo (contra el citado Pedro Rozas), la Fiscalía había solicitado 27 años de cárcel por el asesinato. La acusación particular pedía para el ahora condenado una pena de prisión de 38 años por el asesinato, por robo con violencia y uso de armas, y por tenencia ilícita de armas y hurto del vehículo.
Dos atenuantes para reducir pena. En la sentencia judicial dictada por la Audiencia el pasado viernes, en la que actuó como ponente el magistrado Manuel Ángel Peñín del Palacio, se aducen como atenuantes de la pena impuesta a Pedro Rozas la «confesión a las autoridades de la infracción» y el «miedo insuperable». Es decir, los magistrados de la sección tercera admiten que el ahora condenado también actuó movido por el miedo que le infundió en la comisión de los delitos el ya fallecido de un infarto en la cárcel, Florencio Domínguez García, considerado como el autor material de los disparos en la cabeza del taxista.
La misma sentencia, que acaba de ser comunicada a las partes en la pasada jornada, absuelve al procesado Pedro Rozas del delito de tenencia ilícita de armas por el que estaba acusado. Eso sí, en el mismo fallo judicial se decreta el comiso de la pistola marca Tanfoglio del calibre 8 milímetros, transformada para disparar municipio del calibre 6,35, así como de la munición intervenida.
El Bierzo
Los padres de la víctima consideran «corta la condena» y estudian recurrir
redaccion.ponferrada